Organizar el primer Mundial de Stand Up en podría resultar un desafío imposible de realizar para cualquiera, menos para el humorista Fede Marzano, quien desde que está radicado en la provincia viene buscándole la vuelta a la oferta standapera local, que ha crecido exponencialmente en los últimos cinco años.
De esta manera, Marzano creó El Club de la Risa, el cual ofrece funciones de forma semanal y acerca a los mendocinos a performers de todo el país. Ahora, junto con Julieta Yazli y el apoyo de la Municipalidad de Mendoza, propone este encuentro que arrancó el martes pasado e incluye a actores mendocinos, de otras provincias de Argentina y de varios países, como Perú, Chile y Palestina.
Entre esos invitados internacionales aparece la bellísima española Sil de Castro, una actriz de 33 años que trabaja en teatro desde que tiene 14.
La morocha está realizando una gira por Argentina, que ya tuvo varios funciones en Buenos Aires, y ahora debutó en la provincia. Su primera función fue este jueves y estará presentándose durante todo el fin de semana, en diferentes bares mendocinos.
Nacida en Valencia, define su humor como "descarado y gamberro", pero por sobre todo "canalla", que no es más que una forma muy española de decir sinvergüenza.
Su formación actoral, en tanto, incluyó talleres de interpretación, danza teatro y clown. Ha incursionado además en teatro de comedia, animación, teatro callejero, cabaret y café concert.
Aunque en Mendoza sus apariciones sólo incluyen monólogos, hay mucho de improvisación en su manera de salir a escena a buscar las risas del público.
Diario UNO mantuvo una charla con De Castro a propósito de su visita para conocer más acerca del panorama del stand up en el Viejo Continente, saber quiénes son sus referentes y descubrir más de esta bomba española que promete hacer llorar de la risa a quienes vayan a verla.
-¿Cómo surgió tu participación en este Mundial?
-No nos conocíamos con Fede, pero yo estaba armando una gira por Argentina y a través de las redes sociales, pude dar con él. No conocía a ninguno de los chicos que están participando, pero desde el miércoles he podido ver en vivo a varios de ellos y me parecen grandes promesas. En Barcelona, hay muchos humoristas argentinos viviendo allá y gracias a ellos tenía algunos contactos de este país. Todos me han recibido con los brazos abiertos, ha sido muy fluido.
-¿Por qué quisiste hacer esta gira por el país?
-Hasta hace dos años, formaba parte de un dúo cómico, el productor que teníamos era porteño y él siempre me decía que tenía que venir a hacer shows aquí porque necesitaban mujeres que dijeran las cosas como las digo yo (risas). Así se prendió la chispita para esta gira. Además, tenía ganas de conocer este país. En Buenos Aires, por suerte, el público ha estado muy bien.
-¿Estás familiarizada con lo que se está haciendo en materia de humor aquí en Argentina?
-Sí, justamente, porque cuando empecé a estudiar stand up, hace unos dos años, veía muchos videos para empaparme y aprender. No es algo que se hace naturalmente. Tuve que estudiar bastante para lanzarme en esto. En esa etapa, me gustaba mucho ver stand up argentino, sobre todo femenino, porque no abunda o por lo menos no hay tanto que sea de buena calidad. Me formé así: viendo stand up de mujeres argentinas. De nombre, la única que recuerdo es Malena Pichot, porque la conocía por su serie La loca de mierda. A ella llegó con mucha fuerza. También me nutrí de actuaciones que hay en YouTube de gente que no es muy conocida, pero que actúa en bares y salas del país.
-En 2014, trabajaste para el canal Comedy Central, que es un emblema del humor en el mundo. ¿Qué significó para tu carrera?
-Fue como tachar un objetivo de la lista. Uno muy groso. Ha sido muy positivo porque impulsó mi carrera. A nivel personal, además, me dio mucha seguridad. En España, hay muchísimos humoristas que tienen mucho talento, y no todos son convocados por el canal. Por lo que sea, Dios o lo que sea, yo llegué y lo agradezco. Con ellos trabajé en un programa de sketches, grabé dos monólogos y aparecí en un especial que se grabó en vivo y se llamó La noche canalla. Además, estoy escribiendo una serie con otros cómicos de la cadena que pronto saldrá.
-Amy Schumer, quien se hizo famosa a través de la cadena Comedy Central de Estados Unidos, saltó a la fama mundial y ahora hace teatro y cine. ¿Su éxito ayudó a que la gente conozca más el género y se interese por ir a un bar a probarlo?
-Dentro del mundo de la comedia y los standaperos sí conocemos quién es Amy, pero en España, en general, ella no es tan conocida. Además, la tradición del stand up en España tiene ya 16 años. Fue a principios de este siglo cuando llegó Comedy Central e hizo conocidos a los primeros cómicos de España y ese mismo año se estrenó El club de la comedia, un programa que se ve por un canal abierto. Eso ayudó muchísimo, aunque allá tenemos cierta aversión al inglés, entonces no le llamamos stand up, le decimos monólogos (risas).
-¿Cómo definirías tu estilo y qué es lo que verá la gente en tus shows?
-Para hacer los monólogos no uso las técnicas corporales que he aprendido, porque al final estás sólo parada con el micrófono, hablando. A mi estilo, en España, se le llama canalla. Me dicen que soy una tía dura (risas). Es un humor fresco, soy descarada y me gusta improvisar, meterme con el público e incorporar todo lo que ocurra. Soy muy descarada y eso hace que la gente, a veces, flashee un poco. Sobre todo, si estoy en lugares más conservadores.
-¿Qué te pareció la idea de participar de un Mundial de Stand Up?
-Nunca había estado en algo así. Me parece un contexto divertido, diferente y ameno. No pienso en que estoy compitiendo con el resto. Sólo me da pena que los horarios se solapen y no pueda ver todos los espectáculos. Estoy supercontenta porque no me cabe duda de que va a estar muy bonito.
