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El escritor Ian Fleming legó a la literatura y al cine, su gran creación: James Bond, que se convirtió en paradigma de los agentes secretos en el cine por su irresistible seducción con las mujeres y su implacable modo de silenciar a los enemigos. En el séptimo arte otros han seguido su impronta, como por ejemplo Ethan Hunt, el agente secreto interpretado por Tom Cruise en la saga de Misión: Imposible, o Jason Bourne, de la saga que lleva su nombre, interpretado en tres filmes por Matt Damon.
Fleming había también imaginado una serie televisiva que de alguna modo pudiese replicar las aventuras y el éxito de 007. Así surgió El agente de CIPOL, pero finalmente el escritor decidió no participar en este proyecto, que quedó en manos de Norman Felton y Sam Rolfe (ver aparte).
Ahora, como también ha sucedido con otras series de TV, El agente de CIPOL (Comisión Internacional Para la Observancia de la Ley) completa la transición y termina en la pantalla grande, bajo la dirección del cineasta inglés Guy Ritchie (Snatch: cerdos y diamantes y Sherlock Holmes, entre otras).Lo que la TV no mostró El director decidió respetar la época de la serie y por ello Napoleon Solo (Henry Cavill, el protagonista de Superman en El Hombre de Acero) e Illya Kuryakin (Armie Hammer, el mismo de El Llanero Solitario) vuelven a la década de 1960 para interpretar a los agentes de la CIA y la KGB que, aunque pudiese verse como improbable, forman equipo en el contexto de la Guerra Fría.En esta oportunidad están unidos en una misión conjunta para frenar a una misteriosa organización criminal internacional, que está decidida a desestabilizar el frágil balance de poder a través de la proliferación de armas nucleares y de la tecnología. El cineasta inglés apuesta a mostrar lo que la serie no hizo, que es el origen de la extraña sociedad entre Solo y Kuryakin, ya que la misma avanzaba capítulo a capítulo en una relación ya establecida.Lo que sucedió es que en piloto de la serie Napoleón Solo parecía llevarse todos los laureles, era ni más ni menos que un James Bond televisivo y en ese contexto, el agente de la KGB sólo tenía una pequeña aparición.Pero la realidad hizo que los papeles se fueran nivelando, ya que el atractivo David McCallum, el Illya Kuryakin de la TV, terminó captando la atención de las mujeres de la época, a pesar de que Robert Vaughn daba vida a un elegantísimo Napoleón Solo. Fue como si James Bond hubiera dividido sus atractivos y audacia entre el rubio y el morocho de la serie. Eran algo así como el agente 007 en dos tomos.La película de Ritchie promete acción y persecuciones como las del hermano mayor Bond, pero con esos toques de tensión y humor que ya ha probado en otra dupla cinematográfica, la de Sherlock Holmes (Robert Dawney Jr.) y el doctor Watson (Jude Law).En esta ola nostálgica que inundó el cine con los personajes y narraciones de la televisión por su probado éxito en la pantalla chica o por la falta de imaginación de guionistas y directores –El agente de CIPOL se suma con su parafernalia sesentista a Misión: Imposible, Miami vice, El superagente 86, Los Ángeles de Charly, Starsky & Hutch y otros tantos. Habrá que ver si la dupla Napoleón Solo-Illya Kuryakin logra superar esta misión.
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Nuevo dúo. Henry Cavill y Armie Hammer.
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Estética sesentista. El director Guy Ritchie decidió ambientar su película en la misma época que la serie de TV.