Jason Stange robó un banco y se fugó. El inocente ladrón decidió entonces iniciar una nueva vida y, reconvertido en actor, participó en una película de terror de bajo presupuesto.Quizás se pensó que su atraco en Washington no había sido tan memorable como las hazañas que en su nueva etapa como intérprete intentaba imitar en la gran pantalla. Nada que ver con esos Bonny y Clyde que a punta de pistola y descapotable trasladaron su épica al celuloide. Jason Stange lo intentó, pero fracasó en su intento de hacer historia.
Los agentes detuvieron al fugitivo después de que este apareciese en el periódico local promocionando el filme «Marla Mae»
La película de terror que delató a un ladrón de bancos real

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