Lasaña de mono es una comedia de enredos con tintes de humor negro y absurdo, que fue escrita y dirigida por el mendocino Federico Santos. Se trata de su segundo largometraje; el primero se llamó La playa y fue la tesis con la que terminó sus estudios en la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video.
El rodaje de esta cinta independiente se realizó a fines del año pasado y el presupuesto salió del bolsillo de Santos y el productor Daniel Jatib, quien además colaboró en el guión.
Los amigos y socios crearon juntos la productora Puerta Amarilla, con la que han dirigido videoclips de bandas mendocinas y proyectan estrenar un reality sobre restauración de motocicletas en , llamado Viejas motos.
"La pasión por filmar a veces te obliga a salir a rodar sin presupuesto. En 2014 presentamos el proyecto en el INCAA y tuvimos la suerte de que fuera declarado de interés. Estamos esperando que ese mismo instituto nos apruebe un subsidio que nos permita completarla. De todas formas, nos lanzamos a filmar con capitales propios", le contó Santos a Escenario, dejando muy en claro su pasión por la historia que quiere contar y sus ganas de verla estrenada en pantalla grande.
La historia de este filme gira en torno a Tito, quien viaja a Mendoza para estudiar veterinaria y un día antes de rendir su tesis final sufre un ataque de agorafobia que le impide volver a salir de su hogar. Tras una serie de acontecimientos inesperados, el joven pierde la posesión de su monoambiente y debe compartirlo con un total desconocido.
Tito es interpretado por el actor mendocino Nicolás Isuani. También trabajan en el filme Darío Anís (quien fue nombrado recientemente director del teatro Independencia), Agustina Videla, Cristian Bucci y Marita Santos. Asimismo, realizan su debut en cine, en roles menores, actores como Ignacio de la Rosa y Leandro Amoroso.
Se trata de un filme de bajo presupuesto, pero que fue declarado de interés cultural por la Municipalidad de Godoy Cruz y contó con el apoyo de la Municipalidad de Maipú, la Cámara de Diputados y la Secretaría de Cultura de Mendoza cuando aún era ministerio.
"Tenemos listo el 50 por ciento del filme, falta la edición de imagen, sonido y posproducción de color y música. Contamos con que el INCAA nos apruebe el financiamiento para seguir, de lo contrario los tiempos se van a alargar bastante", adelantó el cineasta, quien logró que su primera producción, La playa (2011), tuviera repercusión internacional. Esa realización se emitió en vuelos de la aerolínea española Iberia y en un canal de El Salvador.
En cuanto al rodaje, Santos explicó que el 90% del filme se rodó en un monoambiente construido por la producción en un entrepiso que les prestó la Comuna de Godoy Cruz y que está ubicado en el mismo predio del hipermercado Libertad.
"Todo transcurre en el departamento del protagonista, Tito. Digamos que no era la idea inicial, pero resultó ideal para reducir costos. Lo único que filmamos afuera fueron las escenas de Marco Antonio, quien estaba en Buenos Aires atendiendo un compromiso profesional y no pudo viajar a su provincia natal, por lo que fuimos nosotros hasta allá", aclaró el realizador. Para esas escenas alquilaron un estudio de televisión en Palermo para rodar allí junto con el célebre actor.
Y agregó: "Marco Antonio hace de periodista y aparece a través de un televisor, marcando los únicos momentos en que el protagonista tiene contacto con lo que sucede en la vida real".
"Lo mismo con Gisela Campos, quien accedió muy gentilmente a participar y tiene un bolo en el filme", agregó Santos.
Sobre cómo convencieron a Caponi, quien desde que vive en la capital del país ha trabajado en novelas como Herederos de una venganza, Graduados, Vecinos en guerra y Señores papis, Santos reconoció: "Mi socio, Daniel Jatib, lo conoce desde que eran chicos y ya había colaborado con nosotros antes de que fuera famoso. Rodamos un corto con él, en 2007, que después presenté como trabajo práctico de la facultad".
Sobre cómo completaron el resto del elenco, Santos explicó que realizaron un amplio casting con eél y quedaron sorprendidos del profesionalismo de los intérpretes mendocinos. "Nos llamó la atención la cantidad de actores jóvenes y profesionales que asistieron. Fue difícil elegir y ahora que vemos las escenas terminadas, nos damos cuenta del gran nivel actoral que hay en Mendoza", agregó el cineasta.
"Fue un rodaje muy divertido y nos reímos mucho. Me gusta la comedia y escribo historias que a mí me gustaría ver en la pantalla grande. Le tenemos mucha fe a la historia y nos encantaría poder estrenar la película antes de fin de año", concluyó el joven.
Lo ideal para el equipo de Puerta Amarilla sería que ese estreno tuviera lugar en un cine de Mendoza o incluso en un complejo comercial con presencia en todo el país. Habrá que esperar y ver cómo concluye este sueño cinéfilo.
Guión Federico Santos y Daniel Jatib
Asistentes de dirección Martín Sáenz y Margarita Morales Barón
Jefe de producción Facundo Serio
Dirección de fotografía Máximo Becci
Cámara Juan Landreau
Gaffer Pablo Campanario
Dirección de arte Diego De Souza
Utilero Oreste Sacchi
Vestuario Alienor Figueiredo
Sonidista Martín Chiarpotti
Editor Julio Quiroga Flores
