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Pasó casi una década de la última función de esta obra teatral, en la que una maestra planea juntarse con sus ex alumnos. Vuelve con tres funciones.

La llamita de Raquel: un encuentro impostergable

La llamita de Raquel se estrenó allá por 1999 en una pequeño bar de la calle Colón, en , con una audiencia inicial de 13 personas. Su autor y uno de sus intérpretes, José Manuel López, tenía fe en esta historia de una maestra que llama a uno de sus ex alumnos de séptimo grado para que cumplan la promesa de reunirse a fines de año en su casa. Pero quizá ni él imaginó el éxito que tendría y que lo llevaría, junto con su compañero y partícipe creativo Guillermo Troncoso a triunfar no sólo en Mendoza.

Ahora Raquel vuelve, con Troncoso y con Francisco Pancho Carrasco como Beto Martínez, el alumno que ahora de grande es taxista y tiene la misión de reunir a sus ex compañeros. Serán tres funciones, a partir de este jueves y hasta el sábado, en el teatro Quintanilla (subsuelo de la plaza Independencia, Mendoza), a las 22.

Para Francisco, este reestreno es su posibilidad de ser parte de un proyecto en el cual hace mucho quería estar: "Tuve la posibilidad de trabajar haciendo la técnica de la obra, hace más de 10 años, con lo cual estaba familiarizado con ella. Tuve varios proyectos, pero me gustaba tanto esta obra que le pedí a Guillermo que la retomáramos. Creo que hacemos una dupla muy explosiva y que este trabajo llega en un momento de madurez para los dos, entonces queremos disfrutarlo de verdad arriba del escenario", explica Francisco.

Para Guillermo, este nueva oportunidad de presentarse ante el público mendocino se asemeja mucho al reencuentro con un viejo amigo: "Me resultaba, no digo raro, pero sí grato este reestreno. Tuve que volver a pasar la letra porque al principio no me acordaba, pero inmediatamente, al segundo ensayo, ya empezaron a aparecer los personajes y lo que uno nota es la madurez actoral. Los textos se dicen desde otro lado, que no dejan de ser graciosos, pero se potencian más y eso es muy lindo. Estoy muy contento de volver a hacerla, porque es una obra donde vos escuchás las carcajadas constantes del público y eso es terriblemente grato para el actor".

El contexto marca diferencias

La llamita de Raquel y sus personajes tienen anclaje en la realidad, con lo cual quienes hayan visto la obra original notarán ciertas diferencias: "Los personajes se han mantenido, la obra no cambió, lo que ha variado son los matices propios de la actualidad. Por ejemplo, hay chistes sobre política que hubo que cambiar, contextualizarlos", explica Troncoso insistiendo en que el espíritu de La llamita... ha permanecido intacto.

"La obra hace unos 10 años que no se presenta, con lo cual sabemos que se renovó el público y que también hay gente que la quiere ver de nuevo. Por eso se ha actualizado, la estructura de base está, pero los chistes son de este momento, hay personajes actuales y mucha referencia a la sociedad mendocina de hoy. A eso hay que sumarle música nueva y nueva coreografía, recursos, efectos. Ha sido un proceso muy gratificante y divertido", amplía Carrasco.

Esta obra fue el resultado de un encuentro, de una naciente amistad. En ella, para poder reconocer a sus compañeros de clase, Beto les recita o les pide citar una frase que les enseñó su maestra Raquel: "Con esta llamita en mi alma voy para adelante y no me detiene nada". Esta especie de "contraseña" permite que se descubran los compañeros, "son como las palabras secretas, mágicas", explica Guillermo. Durante tres días volverá a sonar este especie de simpático conjuro. Raquel y los suyos están de vuelta.

Las maestras que los llevaron a imaginar, leer y actuar

Raquel, la maestra que quiere reunir a sus ex alumnos en esta obra, es un personaje con un gran poder evocativo. ¿Quién no tuvo en la escuela una docente que nos guiara en el descubrimiento de nuestras pasiones y talentos? Guillermo Troncoso y Francisco Carrasco no fueron excepciones.

"Yo descubrí mi vocación cuando era chiquito, en la escuela primaria. Mis maestras veían que yo tiraba para ser actor y no otra cosa -recuerda Guillermo-. En la secundaria, tenía la gamba de los profesores que no me exigían tanto... ¡sabiendo que yo iba a ser actor! (risas). Una rectora de mi colegio me decía: 'Hay cosas que tenés que saber sí o sí, por más que vayás a ser actor, es cultura, m' hijito, así que esto lo vas a tener que estudiar'", cuenta Guillermo.

Francisco también sabía desde niño que quería ser actor, en su Antofagasta natal (Chile): "En quinto grado, tenía una maestra que me impulsaba a leer en los actos. Allá tenemos las llamadas 'jefas de curso', que son profesores que tienen un grado a cargo. De otros cursos me llamaban igual para salir en los actos. 'Lea la arenga de no sé cuánto, interprete mejor', me decían, y eso sin dudas, ahora que lo pienso, fue una parte constitutiva de mi futura carrera. Empecé a hacer teatro a los 6 o 7 años".

La obra que nació con una amistad

La obra, escrita por José Manuel López (ahora más conocido como Joe López), fue estrenada en 1999, con el protagónico de su autor y de Guillermo Troncoso.

Se conocieron en el cumpleaños de otro actor (luego funcionario), amigo de ambos, Alejandro Pellegrina.

Apareció una casa (otro amigo la prestó) y José Manuel y Guillermo, dispuestos a trabajar juntos, se encerraron para escribir la obra y visualizar los personajes. Se contaron sus vidas y en esos relatos, la infancia fue una de las regiones visitadas y con ella llegaron los compañeros de la escuela primaria, más concretamente los de séptimo grado. Al frente del curso, la señorita Raquel, quien fue la maestra de José Manuel en ese grado.

La obra despegaba. "José Manuel escribía, yo me enfocaba más en la puesta en escena, en los personajes. Improvisábamos y él volvía a escribir", recuerda Guillermo.

Luego de que López se fuera a Buenos Aires, Troncoso subió a escena con Alejandro Pellegrina, quien dejó de lado por un tiempo la actuación por sus deberes de funcionario y entonces su compañero fue el actor Alfredo Zenobi, quien también partió luego a Buenos Aires.

Ahora, luego de muchos años, La llamita de Raquel vuelve con Guillermo Troncoso y Francisco Carrasco y con ellos, todos volvemos a darnos una vuelta por la infancia.

La llamita de Raquel

Actúan: Guillermo Troncoso y Francisco Carrasco

Cuándo: jueves, viernes 19 y sábado 20, a las 22

Dónde: teatro Quintanilla (plaza Independencia, subsuelo, Mendoza)

Entradas $120

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Protagonistas. Guillermo Troncoso y Francisco Carrasco se presentarán este jueves, viernes y el sábado en el teatro Quintanilla con este clásico de nuestro humor.
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Guillermo y el autor de la obra, José Manuel (Joe) López, los primeros protagonistas. Joe hoy vive y trabaja en Buenos Aires.
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Guillermo Troncoso y Alejandro Pellegrina fueron compañeros en La llamita de Raquel. 

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