Las obsesiones pueden llegar de cualquier lado. Hay gente que no puede dejar la cama desarmada, o el vaso medio lleno. Después, hay quienes hacen de esa obsesión un arte. En el caso de James Cameron, su locura es el agua. ¿Se dieron cuenta la cantidad de minutos que le dedica a este elemento el director en su filmografía? Vamos a repasar rapidito para darles un panorama la fijación que el responsable de Avatar y Titanic tiene con ese líquido inodoro, incoloro e insípido.En las películas
James Cameron y su obsesión por el agua
