James Cameron, director de la galardonada película "Titanic", admitió que hay un gran error en el final y que Jack pudo salvarse.
Después de haberlo negado por años, el director de la taquillera película aceptó que cometió un error en la famosísima escena.
En el final Jack () muere congelado cuando le cede a Rose (Kate Winslet) un pedazo de puerta que encuentra en el mar en el que pudo haber flotado esperando que lo rescataran.
Cameron, en una reciente entrevista a The Guardian, se animó a referirse a la famosa puerta y reconoció la falla a la vista de todos.
"Me lo preguntan todo el tiempo y ahora puedo decir que sí, que debí haber construido una puerta más pequeña", sentenció el cineasta.