ver más

Helmut Ditsch en Mendoza

Selva Florencia Manzurfmanzur@diariouno.net.ar

Admirar una obra de Helmut Ditsch es asimilar cientos de kilómetros de paisaje y naturaleza contenidos sobre un lienzo de increíbles proporciones. El artista, con su trabajo de hiperrealismo, logra impactar al espectador no sólo por la precisión con la que reproduce una montaña, un glaciar o el mar, sino porque sus pinceladas son tan perfectas que uno juraría que está frente a una fotografía y no a una pintura creada con óleos y acrílicos.

Ditsch nació en Buenos Aires en 1962 e incursionó en la pintura desde joven. Cuando tenía 26 años decidió mudarse a Europa luego de que sus trabajos no fueran bien recibidos en el país. Vivió en Estados Unidos, Viena e Irlanda, y fue en ese país de Gran Bretaña donde su obra realista se profundizó. Son muchos los artículos de diarios y revistas que hablan del castillo que alquiló en ese país y en el que se pasaba meses encerrado pintando.

Actualmente, sus obras no se venden por menos de 300 mil dólares y en 2010 batió un récord impensado: su pintura El Mar II fue vendida a una empresa inmobiliaria de España por 865 mil dólares, superando a Desocupados, de Antonio Berni, que era la más cara.

Hoy, este inquieto creador sigue viviendo en Europa, pero inició en 2010 la “Gira Nacional y Popular” con la que ha llevado sus obras por distintas provincias y que le ha permitido estar más cerca de su patria, una en la que quiere volver a radicarse en los próximos años.

Exposición en la Cumbre

En mayo pasado, el artista develó una monumental pintura de cinco metros de longitud del Glaciar Perito Moreno –y que lleva ese mismo nombre– en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada. Fue en ese encuentro que le propusieron exhibir sus obras en la Cumbre del Mercosur, que comenzará el 26 próximo en Mendoza. Y, para alegría de los amantes del arte mendocinos, esa visita generó que el ECA también pueda recepcionar sus cuadros desde este viernes y durante una semana.

Desde Buenos Aires, y ultimando los detalles para ambas exposiciones, el artista concedió una entrevista a Escenario & tendencias en la que aseguró: “Mi deseo es estar con la gente ofreciendo mi arte de manera inclusiva, gratuita, sin barreras económicas ni sociales. Dado el corto tiempo con que se cuenta para organizar toda esta acción en Mendoza, me ofrecieron hacerlo en el ECA, así que lo conoceré y, si no es popular, ¡lo haremos popular desde el 15 de junio!”.

–¿Cómo surge que expongas tus obras en la Cumbre del Mercosur?–Fue una propuesta que me hizo Presidencia de la Nación hace algunas semanas, cuando la Presidenta inauguró el Salón Eva Perón, en la Casa Rosada, en donde ya se exhibe, de manera permanente, una obra mía inspirada en el glaciar Perito Moreno. Un verdadero honor y orgullo para mí.

–¿Exponer en el ECA fue idea tuya o te contactó el Gobierno de Mendoza?–Mendoza siempre fue una de las estaciones previstas, y de las más importantes, de mi “Gira Nacional y Popular”, que comencé en 2010 en el Litoral y que tuvo un paso sensacional por Mar del Plata, y que tiene como objetivo llegar a todas las ciudades de país, en la medida que mis tiempos de trabajo me lo permitan. Con la propuesta de presentar mi obra en la Cumbre, se me ocurrió ofrecerle al Gobierno de Mendoza una muestra popular.

–Cuando exhibís tus cuadros solés estar presente en la muestra, ¿aquí en Mendoza será igual? ¿Por qué sentís la necesidad de generar ese contacto?–Por supuesto que lo haré y todo el tiempo que me resulte posible. Lo que más disfruto de las muestras es justamente el contacto con la gente. No pinto sólo para mí. Me mantengo encerrado, pintando, durante meses, y ya vienen siendo muchos años de sacrificio, en soledad. Entonces, qué gran momento es este para ser testigo del resultado de ese esfuerzo estando junto con la gente, ¡mi gente!

–Hablame de las obras que traés, ¿son de tu colección privada?

–Estas obras pertenecen a lo mejor de mi producción, nunca estuvieron a la venta. Por eso, que lleguen a Mendoza es algo muy especial. Son obras amadas por mí, y hoy están en la Argentina, pero es muy posible que en breve ya no lo estén ni que tampoco regresen. Este es el momento oportuno para compartirlas con el pueblo.

–Es la primera vez que exponés aquí, una provincia con la que te unen muchas cosas, entre ellas, tus vinos...

–Sí, es la primera vez que mi obra llega a la tierra que la inspiró, pues fue Mendoza la disparadora temática de mi obra, la que marcó, desde mi niñez, mi forma de ver, mirando alto y profundo. Mi experiencia como montañista comenzó con la cumbre del Aconcagua, cuando tenía 23 años, luego de hacer un curso de escalada en hielo en el Tronador. Me mandé al Tolosa para hacerlo por el glaciar del Hombre Cojo, una experiencia que casi nos cuesta la vida a mí y a mi hermano Harald. El hielo resultó ser mucho más difícil que el de la Patagonia.

–En los ’80 te mudaste a Europa porque en Argentina no hallaste una buena recepción a tu arte, ¿por qué en Europa sí se apreciaron tus cuadros y aquí no?–Pensé, erróneamente, que las galerías de Europa me aceptarían. Pero fue peor que en la Argentina. Mi obra se combatió por no responder al dictado elitista y excluyente que imponía el conceptualismo, que no es otra cosa que la imagen estética del poder del dinero especulativo, deshumanizado, apátrido. Yo mostraba un mundo lleno de emociones y también mostraba un lugar: mi patria. No fueron las instituciones europeas ni los críticos los que valoraron mi obra, fue la gente común la que me apoyó incondicionalmente. Crecí con ellos y se convirtieron en mis mecenas. Me apoyé en la clase media alemana, que invierte más en arte que los empresarios ricos de la Argentina.

–Alguna vez dijiste que si decidieras incursionar en la figura humana sería con Charly García como modelo, ¿lo hablaste con él?–Sí, lo hablamos hace unos años. Me reuní dos veces con él, pero fueron los años difíciles de Charly, fue imposible organizarlo.

–Si decidieras volver a la Argentina, ¿mudarías tu atelier a Mendoza?–Sí, lo preveo para los próximos dos o tres años.

Lazos profundos con Mendoza

De chico, Helmut Ditsch pasó mucho tiempo en Mendoza porque su padre compró una finca aquí. Conoció las montañas, los viñedos y tuvo mucho contacto con la naturaleza, esa que después vería de cerca como escalador y que, luego, pintaría en detalle como artista.

–¿Qué recordás de los viajes que hacías a Mendoza en tu infancia?–Todas las aventuras nacieron en el viñedo que tenía mi padre desde 1970 en Montecaseros, San Martín, donde pasamos gran parte de nuestra infancia, jugando y soñando nuestro futuro, como por ejemplo, el que hoy ya hicimos realidad: crear vinos. Eso lo hago junto con mi hermano Herbert, con quien tengo una línea de vinos de alta gama que lleva mi nombre y fue concebido por mí en su totalidad, desde el envase hasta el corte. Tiene la particularidad de ser el vino que más ha sido guardado en barricas: ¡50 meses! Y está increíblemente bueno. También creamos El Justicialista, una línea de vinos económica y de muy buena calidad.

El triunfo de la pintura

Artista: Helmut Ditsch.

Hora y lugar: inaugura el viernes 15, a las 19.30, en el ECA (9 de Julio y Gutiérrez, Ciudad).

Entrada: gratis.

 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      

MÁS LEÍDAS