“Es imposible definir a Caviar, hay que verlo”. Con esta frase el director del espectáculo y compañía, Walter Soares, ayuda a los espectadores a entender cómo será el show que desde este jueves pueden ver en el Arena Maipú. Sabe que es una tarea compleja, casi imposible ponerle palabras a un hecho artístico construido con singularidad, surgido a partir de la pasión de Jean François Casanovas, recientemente fallecido.Con una impronta de music hall, cabaret berlinés y el uso teatral del transformismo, con Noches de Caviar los espectadores asistirán a la sucesión de diferentes historias protagonizadas por personajes eclécticos, universales, en ámbitos surrealistas, mágicos.
“Es imposible definir a Caviar, hay que verlo”
