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Durante dos horas el auditorio fue una fiesta rítmica con los clásicos del músico y su No Smoking Orchestra. Con sus canciones y las clásicas consignas contra el capitalismo y los gobiernos hizo estallar las gargantas del público. Galería de fo

Emir Kusturica hizo bailar a un público poseído por la música en el Bustelo

Por Leonardo Valdés (especial para diariouno.com.ar)

Una fiesta en la que Emir Kusturica agitó los demonios danzarines de más de 3 mil personas se vivió  en la noche del lunes en el Auditorio Ángel Bustelo, donde la No Smoking Orchestra hizo delirar a un público fiel al músico y cinasta serbio.

El músico deleitó al público con canciones de su película Undeground y Arizona Dream, clásicos como Pit Bull Terrier, Untza Untza y otros que hicieron saltar el corazón y los pies. Pero la cosa no quedó ahí, porque la banda revolucionó hasta tal punto al público que hubo muchos que subieron al escenario a hacer trencito con los miembros de la banda -que visitó esta provincia en versión reducida, ya que no vino el cantante principal, el doctor Nelle-.

Entre canción y canción la banda tocó una particular versión del tema de la pantera rosa, del genial Henry Manzini, con sus instrumentos de rock gitano tan característicos de la banda formada en los 80, en un signo que evidencia el humor y el misticismo que rodea a estos músicos.

El "techno-rock gitano", como algunos intentan catalogar a la música de la No Smoking Orchestra, hizo gala en Mendoza de sátira a la política y a los musulmanes bosniacos, al capitalismo, a los gobiernos y hasta a la MTV.

"¡Do you agree!", gritaba Emir desde el escenario. "¡Fuck you MTV!", respondía el público. Y baile, más baile, más baile para todos en el Bustelo, que fue una fiesta bajo la batuta maestra de Kusturica.

Hubo espacio también para otro clásico de la No Smoking Orchestra: el duelo entre Kusturica y uno de sus músicos -generalmente el guitarrista-. Esta vez le tocó al violinista, Dejan Sparavalo, con quien se trabó en una "lucha" divertida por demostrar su virtuosismo y, otra vez, su histrionismo con un simulado truco de magia en el que hicieron participar al público.

"¿Creen que es hombre o mujer?", jugueteó Kusturica, mientras el violinista "entraba y salía" de una especie de toldo mágico en el escenario con ropas de hombre y mujer. Y así, imparable. A jugar y a bailar en la gran celebración de Kusturica, Ivan Maksimovic (primera guitarra), Zoran Marajanovic (percusión), Goran Popovic (bajo y tuba), Zoran Milosevic (acordeón y voz), Menad Pretrovic (saxo), Dejan Sparavalo (violín y voz).

Gato Negro, Gato Blanco. Mendoza aburrida, Mendoza con Kusturika. Jazz y Gitanos. El bajo y el Banjo. Kusturica pasó por Mendoza. Gracias Kusturica.

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