El premiado director español Manuel Gil Parrondo, ganador de dos Oscar de Hollywood por "Patton" (1970) y "Nicolás y Alejandra" (1971), ambas de Franklin Schaffner, falleció a los 95 años este sábado en Madrid, informó la Academia de Cine de España, lo que fue reflejado por la agencia DPA.A lo largo de su prolífica trayectoria, Parrondo -quien detestaba el término "director arte" y se definía como "decorador"- trabajó para películas que se han convertido en grandes clásicos del cine.
Entre los directores con los que colaboró hay nombres de la talla de George Cukor, Stanley Kubrick, Orson Welles o Anthony Mann y participó de la gran avanzada del productor Samuel Bronston que transformó varias locaciones españolas en escenarios exóticos y montó enormes sets de filmación con los adelantos técnicos mayores que a principios de los 60 representaban a Hollywood.
Gil Parrondo, nacido en Asturias en 1921, estudió pintura y arquitectura en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid y, aficionado al cine y a los decorados, en 1939 empezó a trabajar como ayudante de decoración en su país.
Tras más de una década de trayectoria en el cine, en los años 50 comenzó a colaborar con coproducciones estadounidenses rodadas en España, como "Alejandro Magno" (Robert Rossen, 1956) y "Orgullo y pasión" (Stanley Kramer, 1957).
El gran salto lo dio poco después con títulos como "Espartaco" (Stanley Kubrick, 1960), "El Cid" (Anthony Mann, 1961), "Lawrence de Arabia" (David Lean, 1962) o "Doctor Zhivago" (David Lean, 1965), y en los años 80 el director español José Luis Garia le encargó la dirección artística de casi todas sus películas y gracias a su labor en los filmes "Canción de cuna" (1994), "You're the One" (2001), "Tiovivo c. 1950" (2005) y "Ninette" (2006) obtuvo cuatro premios Goya, los más importantes del cine hispano. También trabajó en otras películas importantes como "El viento y el león", (John Milius, 1975); "Robin y Marian" (Richard Lester, 1976), "Los niños del Brasil" (Franklin J. Schaffner, 1976), o "Las bicicletas son para el verano" (Jaime Chávarri, 1984).
Aunque principalmente se dedicó al cine, también trabajó en teatro y televisión.
