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El mundo de la bachata a sus pies

Marcela Furlanofurlano.marcela@diariouno.net.ar

Muchos han descubierto la bachata con el “boom” de Romeo Santos, pero este género tradicional de República Dominicana tiene muchas décadas de historia, al igual que la sensualidad con que se danza.Formada en Mendoza, la pareja de Leticia Beltrán y Gabriel Salgado bailan juntos desde hace 12 años. Quienes los conocen saben que su rutina de ensayo es muy exigente, muchas horas diarias y que probaron varias veces el sabor del fracaso. Hasta se desanimaron en más de una oportunidad, pero siguieron intentándolo.
Por eso es que verlos ahora triunfar en los escenarios más exigentes de las danzas latinas del mundo no es una sorpresa, sino un orgullo.En diciembre compitieron en Miami en el World Latin Dance con parejas provenientes de todo el mundo y se consagraron campeones mundiales de bachata cabaret (es decir, con trucos) y quedaron terceros en la categoría salsa cabaret, luego de superar las exigencias de 11 jurados encargados de juzgar desde el coreografía y la técnica hasta el maquillaje y el vestuario.A partir de allí comenzaron a recibir invitaciones para dar talleres en distintos lugares del mundo y a partir de noviembre de este año harán una gira por Europa, contaron con entusiasmo a pocos días de haber regresado al país.Maestros de maestros El 14 de febrero recibieron la invitación para competir en el World Bachata Masters, que se realizó en Madrid. Este certamen es sólo para campeones mundiales, y para presentarse tuvieron que preparar con muy poco tiempo una coreografía, teniendo en cuenta que el resto de los competidores se preparan un año entero.Allí se consagraron subcampeones y se convirtieron en la revelación de la competencia.Para poder entender la magnitud de este evento hay que decir que 12.500 personas de 60 países asistieron para ver la competencia y participar en los talleres en el hotel Auditorium de Madrid, que desde el 2012 es el lugar de la gala de los premiosGoya.El podio de las danzas latinas es de ellos. Y son nuestros.

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