Pasaron más de 15 meses desde que IMPSA volvió a manos privadas. Una condición era la firma de un acuerdo con sus acreedores por la millonaria deuda que la había llevado al default, pero desde entonces hubo marchas y contramarchas y si bien se firmó, la Justicia recién ahora da el consentimiento necesario.
La jueza del 2do Juzgado Concursal de Mendoza, Gloria Cortés, firmó la homologación el viernes 15 de mayo. Y la esperada notificación finalmente llegó a las oficinas de IMPSA el lunes 18, con lo cual ahora empieza otra etapa: instrumentar el acuerdo, que incluye el canje de deuda y el cumplimiento de ciertos plazos para su cumplimiento.
Hasta entonces pasó casi un año y medio entre la propuesta de pago de la deuda de más de U$S585 millones y negociaciones con los acreedores que implicaron varios ajustes hasta quedar plasmadas en el APE (Acuerdo Preventivo Extrajudicial). Un APE que finalmente conquistó la adhesión de la mayoría de los acreedores en asamblea el 15 de octubre.
"Completado este paso, IMPSA avanzará con la implementación de las acciones y operaciones necesarias para llevar a cabo el canje de los títulos de la deuda alcanzada en el APE por los nuevos títulos de deuda previstos en el mismo", señaló Fabián D'Aiello, responsable de Relaciones con el Mercado de IMPSA.
El "reperfilamiento" de la deuda: lo que viene para IMPSA
La reestructuración de la deuda por U$S583 millones es clave para que la compañía se capitalice, y sobre todo acceder a financiamiento. Por eso, para su controlador desde el mes de febrero de 2025, el grupo estadounidense Industrial Acquisitions Fund LLC (“IAF”), obtener la ansiada homologación judicial era clave para destrabar ese plan.
Así, los mayores acreedores de IMPSA que firmaron el acuerdo son bancos y organismos financieros internacionales como BID (Banco Interamericano de Desarrollo), el Export-Import Developement Canadá y Corporación Andina de Fomento (CAF). De la larga lista, adhirió a la propuesta un 84,2%, que representa 97% de la deuda en cuestión.
Según indicó D'Aiello, consumado el reperfilamiento de deuda en el APE "la homologación del mismo constituye un paso fundamental para recuperar el potencial productivo y tecnológico de IMPSA que le permita volver a competir exitosamente en proyectos a nivel mundial".
Ahora, aunque no trascendieron los detalles, se viene el determinante canje de bonos de deuda. Una vez concretado, desde IMPSA adelantan que el norte estará puesto en la concreción de la necesaria capitalización.
Para la cúpula de IAF, eso implica reposicionar a la multinacional nacida en Mendoza "a la vanguardia del desarrollo tecnológico en materia de energía hidroeléctrica, nuclear y otras energías renovables, recuperando así el rol exportador que históricamente tuvo".





