El próximo jueves se estrena en Argentina "Hasta el último hombre" ("Hacsaw Ridge"), filme con el que Mel Gibson vuelve a la dirección luego de 10 años y que relata la heroica historia de Desmond Doss, un objetor de conciencia por motivos religiosos, que se enlista para ir al frente en la Segunda Guerra Mundial aunque bajo la condición de no portar armas y que recibió la Medalla de Honor por salvar la vida de 75 soldados en la sangrienta batalla de Okinawa. Asignado al cuerpo médico, Desmond participó de una de las batallas más sangrientas de la Segunda Guerra, que dejó un cuarto de millón de muertos de ambos lados, y allí terminó de dar muestras de su heroismo. El filme, que suena como uno de los candidatos a los premios Oscar que se entregan en febrero próximo, está interpretado por Andrew Garfield como Desmond, Hugo Weaving como su padre alcohólico y Vince Vaughan como el duro sargento Howell y tuvo su premiere mundial en el Festival de Venecia de septiembre pasado. Al igual que "Nacido para matar", de Stanley Kubrick, el filme se divide en dos partes fuertes: una en el campo de entrenamiento, donde Desmond es sometido a todo tipo de sospechas y violencias por su objeción a matar al enemigo y donde incluso enfrenta una corte militar por su decisión de no usar armas, y otra en el campo de batalla, con increíbles escenas bélicas, donde en medio del enfrentamiento en Okinawa, decide arriesgar su vida para rescatar a 75 compañeros que quedaron heridos, desprotegido, sin apoyos ni cobertura militar de su bando, a lo largo de 12 horas. "Lo que me fascinó de la historia es que se trata de un hombre común que hace cosas extraordinarias en circunstancias extremas, un tipo que en medio del infierno sigue defendiendo sus ideas y que se mueve y se sostiene solo por su fe, eso me resultó inspirador", aseguró en la conferencia de prensa del Palazzo del Lido Mel Gibson, luego de presentar la película en el Festival de Venecia, que participó en la Selección Oficial pero por fuera de la competencia. "Hasta el último hombre" llega 10 años más tarde de "Apocalypto", último filme de Gibson, que con "Corazón valiente" ganó cinco Oscars en 1996, dos para él, por Mejor Filme y Mejor Dirección. La película tiene excelente factura y notables escenas bélicas, aunque acude a muchos recursos ya utilizados, como el caso de poner a hablar al final del filme a los verdaderos combatientes, algo que se vio ya en infinidad de casos desde la miniserie "Band of Brothers". Acaso se le pudiera objetar a Gibson que honrando la memoria de un héroe que objetó el uso de armas y la posibilidad de matar a otro ser humano es una de las películas más sangrientas y con mayor cantidad de muertos y despedazados de la historia de Hollywood, pero el género exige y en un intento por extremar el realismo, los enfrentamientos bélicos, algunos cuerpo a cuerpo se vuelven espectaculares y, de a ratos, espectacularmente sanguinarios. "Lo interesante del personaje -declaró por su parte Garfield- es esta cuestión de interpretar a una persona que no tiene intenciones de convertirse en héroe sino que, antes que cualquier otra cosa, sigue los dictados de su propio corazón y se encuentra consigo mismo sin importarle la resistencia que sus actos puedan despertar en los otros". Con 33 años y ya nominado a los Globo de Oro por este papel, lo que podría anticipar una primera nominación a los Oscar, Garfield es el último Hombre Araña de Hollywood ("El sorprendente Hombre Araña", uno y dos) y fue también coprotagonista de "Red social", el filme sobre los orígenes de Facebook. "Me enganchó -aseguró Garfield- esta bella e indescriptible persona. Vi un documental que hicieron sobre él y quedaba claro que era un espíritu limpio y destacadísimo que sabía quién era desde muy joven. No es fácil encontrar en este mundo una persona que sintonice tan profundamente consigo mismo, que pueda seguir su pequeña voz interior sin importar el riesgo y vivir de acuerdo a su profunda verdad". Garfield contó que el papel le demandó mucha preparación: visitó la ciudad donde vivía Desmond Doss, en Virginia, la casa en que creció y la casa también donde falleció, en marzo de 2006. Respecto de la conducta de Desmond, Garfield señaló: "El creía realmente en servir a su país y en proteger a los países y las fuerzas de los aliados y al mundo de la dictadura del nazismo. El tenía este deseo ferviente y esta pasión ferviente de entregarse a esta gran causa y por eso sintió que estaba llamado a servir militarmente como todos los otros jóvenes, o incluso más. Pero es cierto que puso sobre la mesa este dilema porque él tenía esta fuerte decisión de no llevar armas y no matar. Así que pudo haber sido percibido como un lunático que entra en la batalla sin un arma que lo proteja, sin siquiera un cuchillo o ningún tipo de arma para protegerse, y termina planteando un dilema fascinante". "Porque él estaba dispuesto -agregó- a hacer lo mismo que cualquier otro solado excepto matar enemigos; me parece incluso que es una cuestión y una historia que trasciende las cuestiones religiosas, la idea de que ninguno de nosotros como personas estamos separados y que como seres humanos todos somos hermanos y hermanos y en definitiva uno mismo, la humanidad. Y lo increíble de esto es que él no lo postuló discursivamente o desde las ideas sino que lo sostuvo desde las acciones y los hechos.
Hasta el último hombre suena como uno de los candidatos a los premios Oscar, está interpretado por Andrew Garfield como Desmond,
El jueves se estrena la última película de Mel Gibson
