Por Carolina Baroffioccbaroffio@diariouno.net.ar
La compañía Fuerza Bruta se preparaba ayer para su gran debut, este jueves por la noche, en Mendoza.
El fenómeno comenzó a latir
La fuerza humana en bruto tomó protagonismo ayer al emprender la aventura de montar un show físico y visual único para la región que hoy encarará Fuerza Bruta.
Recomendadas
La compañía porteña, encabezada por Diqui James, vino a Mendoza para hacer ruido. Y desde la mañana de ayer, el ruido se siente cada vez con mayor intensidad en el Stadium del Arena Maipú. Si el fenómeno se repite como en otras partes del país y del mundo, ahí los mendocinos vivirán durante una semana la experiencia teatral única que busca provocar Fuerza Bruta con su propuesta.
Teatralidad física es tal vez –no se sabe hasta la salida de cada función– el eje sobre el que gira el elenco de 10 actores para llegar a los cinco sentidos, a la emocionalidad del espectador. Aquí no habrá magia de cuento de hadas, aquí la historia se dispara según el ritmo cardíaco del público, aquí la razón perderá todo dominio.
Agua y aire son los elementos que motorizan esta creación salida de las entrañas mismas de James, su fundador y experto en la materia de impactar, de romper moldes teatrales como ya lo hizo en los ’90 con De La Guarda.
Un módulo perfecto encajaba al mediodía de ayer en el medio del recinto del Stadium, unos 20 técnicos transpiraban para lograrlo (ocho son mendocinos) y el productor audiovisual (Pablo Carpintero) se movilizaba sin pausa saltando cables, maderas y caños.
Mientras, ellas, tres de las protagonistas de esta noche, las artistas, disfrutaban de la tranquilidad matinal bajo un sol radiante, al borde de la piscina del hotel que integra el complejo Arena Maipú.
Nos contaban que toman un masaje semanal para recuperar energías corporales, que se cuidan en las comidas y que la exigencia impuesta por el director es: “No a la destreza de la repetición coreográfica, sí al descubrimiento emotivo de cada escena, para cada función”.
Sabían las chicas (unas actrices, otras bailarinas, otras acróbatas) que a partir de esta noche el rol protagónico caería entre sus manos, donde el vértigo las sorprenderá una vez más.