Ian McKellen tiene una carrera enorme tanto en teatro como en cine y televisión. Su calidad interpretativa y tacto para el tono dramático lo destacaron desde sus inicios, pero quizás su gran salto a la fama fue en 2000, cuando aceptó un papel que a priori parecía extraño para él. Ser Magneto, el líder de los mutantes rebeldes en X-Men, de Bryan Singer.Si bien por aspecto parecía la persona ideal para interpretar a Eric, la verdad es que la filosofía del actor sobre para dónde conducir su carrera y qué proyectos elegir iban por la otra vereda de estas superproducciones hollywoodenses. Sin embargo, después de la primera, repitió varias veces el rol, hasta la que (por ahora) es su última performance, en Días del Futuro Pasado (Days of Future Past, 2014).
Destruyó a Superman y a James Bond
