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El actor presentó ayer en el Festival de Toronto «Black Mass», donde da vida al célebre gánster James Whitey Bulger, el mejor villano de su carrera

Depp: "20 años de decepciones te hacen desear la taquilla"

Si hay un filme «desintoxicador» en la carrera de Johnny Depp ese es, sin lugar a dudas, «Black Mass». Cuando a principios de año se estrenaba «Mortdecai», muchos críticos escribieron que comenzaba el tercer acto del actor y le suplicaban recapacitar. Emborrachado de Tim Burton, con más Jack Sparrow en el cuerpo de lo que sería recomendable, y varios títulos, como «El llanero solitario», que deseamos olvidar, Depp ha ido alimentando su predecible dependencia a los fracasos comerciales. «La taquilla nunca ha sido la guinda de mi pastel, pero veinte años de decepciones te hacen desearla. Ayer bromeaba cuando decía que Scott había revivido mi carrera, pero sinceramente creo que lo ha hecho».A este actor, con madera y talento, no hay que darle por muerto antes de tiempo. El que fuera dueño de brillantes interpretaciones, como las que hizo de Hunter S. Thompson, George Jung o Donnie Brasco, regresa convertido en el famoso gánster de Boston James Whitey Bulger. «Cuando interpretas a un personaje de ficción siempre hay espacio para estirarlo hasta lugares extraños, y a mí me han criticado por ello, pero en este caso tenía la tremenda responsabilidad de contar la historia de una persona viva, con sus demonios y sus virtudes. Mi intención no fue la de crear un demonio, porque nadie se levanta por la mañana, se lava los dientes y piensa: ?Soy un demonio?. Me enfrenté a él como un ser humano con muchas facetas».

Com un huracánMisterioso, sorprendente, cautivador, sereno, frío y absolutamente delicioso, en su mejor papel en una década, Johnny Depp ni parpadea como protagonista absoluto de «Black Mass», película que se estrena esta semana en Estados Unidos y ha pasado como un huracán por los festivales de Venecia y Toronto y puede devolver al actor, de 51 años, a su merecido pedestal de estrella. «Conocía la historia de Bulger antes de leer el libro, porque siempre he estado fascinado con ese mundo. Pero quería contar con la opinión de Jimmy Bulger para preparar el personaje, porque esta es su historia y hay demasiadas versiones sobre ella».
El director Scott Cooper relevó a Barry Levinson tras las cámaras en una carambola que le permitió mantener a Depp en el papel de Whitey, a Joel Edgerton como su fiel compañero, a Benedict Cumberbatch como el hermano educado y político, y a Dakota Johnson como su esposa. La recompensa a la infamia es un filme que mitifica al villano, un gánster más que la cultura pop convierte en leyenda gracias a una película. Pero Depp, fiel a sus principios, estaba determinado a interpretar a James Whitey Bulger de una forma real, sin el alabastro de los criminales estilo Hollywood.«Desde el principio estaba decidido a interpretarlo con sentimientos humanos. No quería mostrarlo como un asesino, eso hubiera sido lo más fácil y un error. Estamos hablando de un hombre con sentimientos, que ama a sus madre, a su hermano, a sus amigos y a la gente de su barrio». Considerado un Robin Hood vecinal en los primeros años de su carrera criminal, James Whitey es el gánster más famoso en Estados Unidos después de Al Capone. «He intentado entender su facilidad para matar y hacerlo sin ningún remordimiento. En su negocio el lenguaje es la violencia».Bulger fue atrapado en Santa Mónica, California, en 2013. Estuvo durante años en el número uno de los más buscados por el FBI. «La primera persona con la que contacté cuando me ofrecieron el papel fue su abogado, Jay Carney, porque quería conocer a Jimmy y escucharle. Cuando interpreté a Donnie pasé tiempo con Joe Pistone y, al hacerlo, pude cambiar muchos detalles del guion que no eran ni remotamente ciertos. Con Bulger lo intenté, pero una semana después de pedir la cita recibí una nota en la que me decía que declinaba la oferta porque no es fan del libro, de ninguno de los libros».Gran transformaciónCon una transformación inolvidable, Johnny Depp bucea en el físico y en las emociones del mejor villano de su carrera. «Si nadie lo ve, no sucedió», dice en una escena del filme Whitey a su hijo, mientras trata de enseñarle una lección que él mismo aplica a su vida matando a diestro y siniestro en las calles de Boston. «Ese no es el mensaje que yo doy a mis hijos, pero no considero que sea raro que él lo haga. De niño, a los seis años, había un tipo en el colegio que me torturaba y fui a por mi madre buscando una solución. Ella me dijo: ?La próxima vez que alguien te ponga las manos encima agarra un ladrillo y tíraselo?. He seguido su consejo desde entonces. Lo cual explica gran parte de mi comportamiento. Si alguien se atreve a insultar o atacar a mis hijos y no lo destruyen los cauces normales, ten por seguro que yo lo haré».Recuperado de sus problemas con el alcohol y olvidado el enfrentamiento que tuvo con el gobierno de Australia por sus dos perros, Johnny Depp sonríe de nuevo feliz por el triunfo de «Black Mass» junto a su bellísima esposa, la actriz Amber Heard. «Para mí el éxito es alcanzar lo que deseas. Triunfar no me interesa en absoluto».

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