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«El Clásico», la película que Irak envió a Hollywood para competir por el Oscar a «Mejor película de habla no inglesa», es una historia de amor y esfuerzo rodada en un Bagdad destruido por las bombas.

De Irak a los Oscar, por amor al "Clásico"

En Hawraman, un poblado del Kurdistán iraquí, Alan ahorra para casarse con la hija del zapatero, fan acérrimo del Real Madrid. Sin embargo, el zapatero lo rechaza: Alan padece enanismo y "no es suficiente hombre para su hija". Para conquistar la bendición de su suegro y demostrarse capaz de "hacer algo grande" pese a su pequeño tamaño, Alan emprenderá junto a su hermano un accidentado viaje hasta Madrid, con la intención de conocer a su héroe futbolístico: Cristiano Ronaldo. Esta suerte de fantástica "road trip movie", dirigida por el iraquí Halkawt Mustafa, va camino ahora de los Oscar como la apuesta de Irak en la categoría de "Lengua extranjera"."'El Clásico' es una película sencilla y honesta, sobre gente pequeña con grandes sueños", cuenta a ABC el director del filme, que se rodó entre el Kurdistán, Bagdad y Madrid. En medio de un Irak dividido por la guerra y el terrorismo, Mustafa muestra a los iraquíes más allá "de la jodida política" y el sectarismo que hacen de Irak un país destrozado. "No quise hacer una película política, sino que me centré en hacerla sobre la historia humana", insiste el cineasta, quien sabe que a través de los 97 minutos de su cuarto largometraje el público tendrá acceso a otra visión de Irak más allá de las bombas: una historia de amor y de esfuerzo.Sin embargo, el conflicto es el ineludible telón de fondo del viaje de Alan (Wrya Ahmed) y su hermano Shirwan (Dana Ahmed), éste fan del Barcelona de Leo Messi, hasta el Santiago Bernabéu para entregar al delantero madridista unos zapatos tradicionales "klash" que el zapatero del pueblo y padre de la novia de Alan (Kamaran Raoof) había hecho para él. Mustafa insistió en rodar en Badgad, desechando la posibilidad -como hacen otros cineastas- de rodar en Jordania, más tranquila y segura. "Yo quería grabar en la localización real. La localización es parte muy importante en una película, especialmente en 'El Clásico'. Es sobre la gente y su ambiente", asegura el cineasta.Grabar en la Zona Verde de Bagdad, una suerte de oasis militarizado en el interior de la capital iraquí donde se acumulan embajadas y ministerios entre barricadas y alambres de espino, no fue sencillo. "Tuve miedo, aunque no tanto por mí mismo, sino por el equipo de producción: éramos 82 personas de 9 países diferentes", recuerda Mustafa. Aunque contaron con fuerzas de seguridad dedicados a ellos, la sensación -comenta- era que la muerte rondaba cerca, especialmente cuando se oían explosiones y las bombas.Atentado contra el Real MadridEn mayo, dos atentados del Daesh se llevaron por delante a una veintena de seguidores del Real Madrid en sendas peñas madridistas y mancharon de sangre una afición que los iraquíes creían por encima del conflicto. "Una de las razones por las que decidí hacer 'El Clásico' es porque el fútbol ha traído esperanza a los iraquíes. Prácticamente el viendo fútbol es el único momento en el que la gente de Irak puede pasar un buen rato, con la familia, los amigos... (en la situación actual) se necesita un entretenimiento, y el fútbol es importante", asevera el cineasta. Según cuentan las notas del equipo de producción, los bombardeos solían cesar durante los grandes partidos de fútbol, dada la popularidad de éste deporte entre los iraquíes.Pero la génesis de la película fueron los propios hermanos protagonistas, actores amateurs con enanismo y también hermanos en la realidad. Tras el rodaje de la película y conocer a Cristiano, ambos volvieron a su Hawraman natal en el Kurdistán iraquí, aunque Mustafa está ya preparando una segunda parte para "El Clásico". ¿Eres fan del Real Madrid, o del Barça? "De pequeño yo era fan de Argentina, pero me he convertido en un gran fan del Real Madrid", bromea Mustafa. Lograr encontrarse con Cristiano fue "más difícil que reunirse con el Papa", según un miembro del equipo de producción, pero finalmente tuvieron suerte, y Mustafa no ha salido decepcionado: "En televisión parece arrogante, y no te gusta, pero cuando lo conoces en realidad es algo muy diferente".

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