ver más

La competencia más prestigiosa del séptimo arte arranca con una cinta dedicada a Grace Kelly.

Comienza el vértigo del cine en Cannes

A una hora al sur en auto del Grand Prix de la Fórmula Uno en Mónaco, en la Riviera Francesa, podría decirse que el Festival de Cine de Cannes es su par como una carrera frenética a alta velocidad, con todo y bandera a cuadros.

Los obstáculos en Cannes son un poco diferentes: guardias vestidos de beige que vetan a los asistentes que no traigan los zapatos o corbatines apropiados; hordas de admiradores fuera de los lujosos hoteles para ver a sus estrellas; cinéfilos con gustos fogosos hacen o deshacen el estreno de una película; y por supuesto, los cineastas que compiten por un prestigiado trofeo, en este caso la Palma de Oro.

“Solía competir en carreras de autos y motocicletas”, dijo el director David Cronenberg. “Soy lo tan competitivo como para querer ganar si me pones en la pista de carreras. Me encantaría ganar la Palma de Oro”.

Cronenberg, el realizador canadiense de cintas de terror como La mosca y dramas violentos como Promesas del Este, es uno de los 18 que compiten por el máximo galardón en Cannes, un premio que seleccionará un jurado encabezado por la directora Jane Campion.

Cannes, que arranca hoy con el estreno de Grace of Monaco con Nicole Kidman, es mucho más que una contienda por la Palma de Oro. Es un encuentro de celebridades en la Costa Azul; es el mercado de cine más grande del mundo, donde se exhiben y se venden incontables filmes; un evento que abarca varios festivales paralelos; y un sitio promocional donde las películas intentan capturar la atención internacional. Pero su base yace en las películas en competencia.

La selección de este año no está muy enfocada en Hollywood y quizás carezca de algunos de los estrenos más anticipados del año (como Inherent Vice de Paul Thomas Anderson). Pero está llena de autores de clase mundial, como Jean-Luc Godard, Ken Loach, los hermanos Dardenne, Mike Leigh y Michel Hazanavicius, quien regresa al lugar donde su cinta muda en blanco y negro El artista se convirtió en una sensación.

Sólo dos filmes son de directores estadounidenses: el drama de un luchador olímpico Foxcatcher de Bennett Miller (Capote) y el western de Tommy Lee Jones The Homesman.

MÁS LEÍDAS