Por Miguel García Urbani
Especial
El argentino Pablo Trapero dirige la sección “Un certain regard” (“Una cierta mirada”) del Festival internacional de cine de Cannes. Trapero participó en esta sección de Cannes, el que muchos consideran el festival más prestigioso del mundo, con cuatro de sus películas, contando 7 días en la Habana, un filme colectivo en el que dirigió al genial Emir Kusturica, y donde compartió cartel con el director Elia Suleiman, entre otros.
La sección de Cannes presidida por el argentino se caracteriza por la presencia cada año de directores jóvenes y también por otros ya consagrados, como el iraní Abbas Kiarostami, Jean-Luc Godard o Ingmar Bergman. Pablo Trapero contó a Escenario el momento en el que su teléfono sonó y le anunciaron que sería director de jurado en Cannes.
–Fue realmente muy emocionante, realmente me sorprendió, incluso pregunté por qué me estaban llamando a mí. Y la respuesta fue sencilla: por tus películas, por el espacio que han logrado.
–No soy el primero en notar que la regularidad del crecimiento de tu carrera se ha reflejado también en la popularidad de tus películas...
–Siempre me resulta más interesante mirar hacia adelante y no estoy muy pendiente del camino recorrido, porque estoy pendiente de la próxima película. Pero evidentemente mis trabajos fueron ganando un público, gente que busca mis películas y que espera los estrenos. Me siento muy afortunado por eso.
–Homero Expósito se cruzó con un joven que le decía “tengo una canción, compuse una canción”. El maestro le respondió: “Bueno, esperemos 50 años, y veremos si usted tiene una canción”. Cuando hacés tus películas, ¿también pensás en la posibilidad de supervivencia de esas obras?
–Es mi intención. El tiempo dirá si cumplí con ese objetivo. El cine que más me gusta es el que podés ver cuando sea, en cualquier momento y lugar. Esas películas en las que no importa cuándo se hizo, de dónde viene y quién es el director, sino que lo importante es lo que te pasa cuando la ves. Es mi anhelo que pase eso con mis películas.
–Después de todas las historias que has contado, desde Mundo Grúa, pasando por Carancho y Elefante Blanco, por nombrar algunas, ¿qué se te ocurre contar en tu próximo filme?
–Lo que decías del paso del tiempo también tiene su correlato con el paso de las fronteras. Me sucedió con películas de temática muy local, como El Bonaerense, que en Venecia o en Cannes, el público encontró sus paralelismos y se identificó con las historias, por eso me atrevo a filmar fuera de la Argentina. Mi próxima película será filmada completamente en la India. Habla de la realidad en distintas ciudades de ese país y estará hablada en hindi e inglés.
–¿Pudiste asomarte ya a ese gigante increíble que es Bollywood?
–Sí, es fascinante. Para la preparación de esta película tuve que viajar a la India. Además, la trama del filme habla de una diva de Bollywood. De modo que tuve que empaparme bastante de todo ese mundo.
Pablo Trapero culmina mañana su participación en la segunda sección oficial del Festival de Cannes, que abrió con la película francesa Party Girl. La pantalla de “Una cierta mirada” se fue poblando con Hermosa juventud, del español Jaime Rosales; Jauja, del argentino Lisandro Alonso, y The Salt of the Earth, de Wim Wenders, entre otros trabajos.
Una presencia que no es casualidad
La selección de cuatro películas argentinas al Festival de Cine de Cannes de este año es un “regalo”, dijo el realizador Pablo Trapero, presidente del jurado de la sección “Una cierta mirada”, del prestigiado evento. “No creo que sea casualidad. El cine argentino siempre fue muy fuerte y en los últimos años se ha mostrado en los principales festivales del mundo. Lo lindo que está pasando en los últimos años es ese cruce entre una película que puede sentirse cómoda en un festival pero también en una sala comercial”, destacó Trapero. Relatos salvajes, de Damián Szifrón (que se verá mañana por la competencia oficial); Jauja, con Viggo Mortensen; El ardor, de Pablo Fendrik, y Refugiado, de Diego Lerman, conforman la presencia argentina.
