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Llamarlo músico es decir una parte de la verdad. Decirle artista plástico, productor musical, escritor y docente, por separado, es también disgregar lo que en Segura convive y lo conforma.

“Canciones en el viento”, la obra viviente del maestro Javier Segura

Por Fernando G. Toledotoledo.fernando@diariouno.net.ar

Llamarlo músico es decir una parte de la verdad. Decirle artista plástico, productor musical, escritor y docente, por separado, es también disgregar lo que en Javier Segura convive y lo conforma.

Como esos renacentistas, para los cuales el oficio no conocía géneros, este mendocino parece haber derribado desde hace rato los límites y las etiquetas. Cuando se trata de una expresión a través del arte, simplemente busca la que mejor se aplica a la idea que quiere salir de él para ser puesta sobre el regazo del mundo.

Por eso es que Javier Segura (graduando en Artes Plásticas) expuso sus cuadros en los tiempos en que integraba el grupo Poroto. Por eso tocó en Altablanca, lideró los grupos La Rebelión y El Círculo del Desierto o deleitó con el trío Moebius. Por eso, también, supo ser director de la FM Brava. Por eso se prueba en los mares de arena de las letras y pone por escrito sus inquietudes. Y por eso, por el mismo ímpetu creador, también cincela nuevos artistas a través de una tarea como maestro que ha forjado a su vez a una larga estela de cantantes que diseminan su propio arte por Mendoza y fronteras afuera.

Con esa última de sus facetas como cuestión urgente es que Javier Segura se sienta ante nosotros para contarnos sobre “Canciones en el viento”, un espectáculo que se presenta hoy y mañana en el teatroIndependencia y que reúne (en el primer día) a músicos ya consolidados de la provincia y (en el segundo día) a otros que ya están recorriendo el mismo camino.

“Se trata de un viejo sueño, que consiste en darle lo más alto a la gente que formé. Esto significa, producir un concierto que les permite cantar en el teatro Independencia. Es una sala que siento muy especial. Yo he conocido teatros en toda la Argentina y en Europa, y ninguna es tan cálida como ésta”, explica el maestro.

El mero repaso por los nombres que Segura formó y que integrarán la primera noche no deja de sorprender: allí estarán David Blanc, Daniel Vinderman, Ale Ortega, Carolina Sorrentino, Laura Carubín,Patricia Slukich y Jose Marcó.

Los de la segunda noche son: Caty Segura Fusari, Mariel Canitrot, Lulú López Morel, Juan Cruz Correas, Andy Arlin, Carla Martínez, Pedro Tomba y Ariel Benavidez, Giovi Demalde, Emilia Arriola, Verored,Sol Castilla, Juampi Duboue Iuvaro, Florencia Zeolite, Mauge Bustello y Laura Luna.

Javier Segura pone a esos alumnos como parte de su “obra”, en la misma línea que cualquiera de sus cuadros, canciones o poemas. “Son una obra viviente, que me excede y de la que me siento parte”, cuenta.

Y es que el ex Altablanca no es un docente común y corriente. Lo confiesa él mismo: “No soy un profesor de música que trabaje con paradigmas propios de la academia: soy un artista que transfiere su experiencia”. Por eso busca “hacer que sean los propios alumnos los que encuentren en ellos su propia música”.

Esa manera de enseñar proviene no sólo de su talante, sino también de la experiencia junto a otro gran maestro de música que transfiere sus conocimientos de manera no convencional: Robert Fripp.

El gigante inglés del rock progresivo tuvo a Segura entre sus alumnos de guitarra y a partir de allí se generó una relación que dio como fruto los varios cursos que el líder de King Crimson ha dictado enMendoza, así como aquel concierto que dio en el Independencia con la Liga de Guitarristas.

“Con Fripp he establecido una relación especial y me ha formado como músico y como docente. Pero no es el único. Yo siento que he tenido muchos maestros, incluso aunque no haya tenido trato con ellos, como Spinetta, Keith Richards o el Bach que yo escuchaba embelesado a mis tres años”, explica. “Y entre los músicos que he tratado, además de Fripp, están Natalio Faingold, el gran Mario Mátar, por ejemplo”.

Mientras esas influencias conviven y se fusionan con su propia fuerza creativa, Javier Segura no deja de lado su entusiasmo por los dos conciertos de hoy y mañana que lo tendrán –de paso– como directordel show y músico de La CPSM, banda integrada por Luis Cotiquelli (bajo), Marcelo Páez (batería), Omar Murad en piano y él en guitarra y coros.

Luego vendrá el turno de un show solista de Segura, el 30 de mayo en la Nave Cultural. Pero, valga el término, eso es ya “otro cantar”.

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