Por Oscar Alejandro Trapétrape.oscar@diariouno.net.ar
Ramón Ayala, el legendario cantautor misionero, llega este viernes a la sala del teatro Universidad para mostrar su más reciente y elogiado trabajo, Cosechero, donde se muestra más actual que nunca.
“Cada obra debe ser una criatura original”

“Pareciera que todos me están cargando”, suelta entre risas Ramón Ayala, quitándoles solemnidad a los elogios que recibe por su actual esplendor artístico, alcanzado a los 77 años. Y ese momento elcantautor folclórico litoraleño – elemental para el cancionero popular argentino– lo ha confirmado con su más reciente producción discográfica: Cosechero.
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Con esta placa entre sus manos Ramón Gumercindo Cidade –su verdadero nombre– llega esta noche a la sala del teatro Universidad. “Mi obra y mi actitud, ante todo, es joven”, apunta sobre su nuevo trabajo que presentará hoy en suelo mendocino.
Al instante se sumerge en su interminable y colorida verborragia para describir lo que significa Cosechero en su inmejorable presente: “Este disco, acompañado de este hermoso momento, llega luego de 50 años de búsqueda en mi carrera. El disco tiene una idea que sale desde mi intuición. Siempre en mi poesía, en mi música y en mi canto está la intención de acercar al hombre al paisaje nacional y hacerlo parte de él. A su vez, este trabajo marca una característica que la he mantenido en mi extensa carrera: ninguna de mis canciones guardan similitud entre sí. Eso para mí es algo importante, porque le da la posibilidad al que escucha de que se pueda transportar por medio de la música de distintas maneras. Cada obra debe ser una criatura original”.
De todas maneras Ramón reconoce que ha hecho un esfuerzo grande para seguir evolucionando, haciendo foco en su voz. “Yo siempre fui beneficiado por la oreja. Es decir, mi voz siempre se pudo escuchar, y punto. Aunque ahora he seguido buscando mejorar mis cuerdas vocales siempre he sostenido que aquel que cree que algo no se puede o es imposible es porque vive errado en el camino. No hay nada imposible, todo está en uno y cuando nos damos cuenta de eso podemos alcanzar estaturas increíbles en nuestro desarrollo del oficio u otro plano”, asegura el hombre que toca una guitarra de diez cuerdas y sigue destilando lucidez. “Me mantengo con un espíritu joven de tanto compartir con la pendejada y creo que mi buen humor le hace bien a cualquiera. Por eso mi contacto con gente de todaslas edades es permanente”, cuenta.
El creador del gualambao –un complejo ritmo selvático– elige resumir su carrera con una frase de su autoría, que según él está anclada desde siempre en su espíritu inquieto y juvenil: “El que vive realmentees aquel que siempre lleva el timón en sus manos, en cambio el que sólo existe, no vive”.
Con libro en puerta
Ayala también es artista plástico y escritor. Es más, en un futuro no muy lejano editará su tercer libro: Las historias de la abuela o la guerra grande. Esta pieza literaria del misionero describe en poemas la guerra de la Triple Alianza. “Como buen buscador de tesoros dentro de la literatura creo que no hay alguna obra que cuente un desastre, como fue la guerra de la Triple Alianza, en varios
El que cosecha amistades poemas
Ramón Ayala hace visible su felicidad al hablar de su llegada a Mendoza, pues en es ta provincia conoció y entabló una gran amistad con célebres personalidades del folclore cuyano “Es siempre una felicidad inmensa el hecho de regresar a Mendoza porque en esa tierra conocí a grandes artistas”, dice con un dejo de nostalgia.
A su vez remarca: “Fui muy amigo del gran Félix Dardo Palorma. Gracias a él conocí a artistas que dejaron su marca imborrable en la música popular de nuestro país. Bueno, ellos fueron capaces de describir ese paisaje del que hablaba antes. Fueron los que marcaron un camino que ha seguido con el paso de los años”.
También recuerda: “Entre los grandes que conocí en el suelo mendocino no me puedo olvidar del genial Tito Francia un gran guitarrista, al cual he admirado siempre. Tampoco voy a dejar de nombrar al granpoeta Armando Tejada Gómez. Siento una gran admiración por su poesía. Lo conocí en la radio LV10, él era libretista en esa emisora. Lo extraordinario es que su poesía sigue siendo tan actual y fresca como siempre”
- Cuándo: viernes, a las 21:30
- Dónde: en el teatro Universidad (Lavalle 77 ,Ciudad)
- Entradas: $70