uno_escenario@diariouno.net.ar
La historia relata que la danza fue un factor fundamental en las antiguas civilizaciones. En las primeras experiencias se utilizaba este arte para comunicar sentimientos, por lo que se hacía de manera individual. Luego se utilizó la danza para adorar a los dioses. Por ejemplo, los antiguos pueblos le danzaban al Dios de la lluvia para que se haga presente.
Estos tiempos históricos muestran la creación de estos movimientos como ofrendas para un Dios. Es decir, que hace miles y miles de años que la danza tiene un papel importante en la humanidad. Quizás sea por eso que las bailarinas toman esta disciplina como una filosofía de vida. Quizás sea por eso que cientos de jóvenes practican este arte y dejan el alma en cada arabesque o fouetté en tournant (pasos básicos de la danza clásica actual).
Sin dudas, que todos estos antecedes históricos se pueden ver reflejados en la canción de Marilina Ross. “Danza es caricia, es pudor, danza no es odio, es amor, es aprender a volar”, dice la letra creada por la cantante porteña. Es que, este sentimiento y forma de vida es parte de cada una de las personas que tienen pasión por la danza.Este es el caso de miles y miles de amantes de este arte. Entre esos miles se encuentra una mendocina radicada hace 46 años en Nueva York, Alejandra Dondines. La bailarina es una de las creadoras de la danza- teatro y tiene una carrera muy destacada.En charla con Diario UNO, la creadora de la compañía neoyorquina Alejandra Dondines Dancers of the Americas, habló del ballet mendocino actual y de su visión en el mundo. Además, se mostró muy preocupada por la falta de emoción que tienen las bailarinas actuales y el papel fundamental que han tomado las redes sociales e internet. –¿Qué opina de la danza mendocina y su impacto en el mundo?–Pienso que nosotros a nivel folclórico, la zona de cuyo, debería tener un estilo marcado y no lo tiene. Porque no solo nos tienen que caracterizar a través de las guitarras que son casi únicas, si no, también distinguirnos con la danza. Distinguirnos y marcar la diferencia con otros lados como el norte o el centro del país. Que cada uno tenga una identidad. Que cuando uno salga del país diga esto de la zona cuyana y nos identifique. –¿Cree que ha avanzado o se ha estancado la danza a nivel mendocino?–Se está tratando de hacer algo de avanzada. Pero para hacer este tipo de trabajos habría que estudiar y analizar un poco más cual va a ser ese avance moderno que quieren hacer. Hay cosas que no son adecuadas dentro de una danza tradicional. –¿A qué cambios de avanzada se refiere?–Se han incorporado ciertas técnicas circenses y se ha perfeccionado tanto que la técnica hace que se enfríe un poco la emoción del bailarín. Se está muy preocupado por la técnica, poner la pierna más arriba, hacer más piruetas y más de todo pero la parte emocional se está anulando porque están preocupados en la parte técnica. –Entonces, los jóvenes tienen menos emoción hoy en día…–Estamos alejándonos de la emoción, estamos siendo muy técnicos y perdiendo la diversión de bailar. Hay que tener un equilibrio, una parte estética de la danza, del movimiento, no hay que ir ni a un extremo ni al otro. Hay que mantenerse en esa línea media. No hay que salir de la parte estética del movimiento. Hay que tener un equilibrio humano.–¿La tecnología es responsable de la falta de emoción en actividades en donde interviene el cuerpo?–Totalmente, es el tema que debatimos lo profesores, estamos enloquecidos. La tecnología nos está haciendo mucho daño. Los chicos están copiando de otros grandes haciendo un clic, entran a internet y ven a los mejores y quieren imitarlos. Para llegar a ser grande hay mucho camino para recorrer, no se puede copiar y pegar. No se lee, ni se investiga, ni se analiza, todo es culpa de la dichosa computadora que nos da toda la información. Entonces, a los jóvenes hay que tratar de enamorarlos y que empiecen a leer, analizar y se empapen del pasado. –Ha participado en dos fiestas de la Vendimia, ¿la ha visto actualmente? ¿Ha progresado?–He visto las últimas a través de videos. Toda la tecnología que se le está colocando al escenario y las luces, opacan y minimizan mucho las coreografías. Todo lo que es la tecnología anula las coreografías, se ven jóvenes que se mueven y no se pueden lucir. Es cierto que no se puede criticar a través de videos, pero hay cosas que no se pueden apreciar o distinguir. En lo referido a la coreografía no se ven muchas líneas ni diseños coreográficos, se ve un grupo de bailarines que se mueven. Es una lástima porque es mucho trabajo y esfuerzo y no se deja lucir mucho con tanta tecnología. El ojo del espectador se dispersa en todo ese contorno y la parte coreográfica queda muy reducida.–Muchos chicos están comenzando a estudiar en academias de baile, ¿qué les diría?–Les pregunto ¿qué vas a hacer con la danza? ¿Por qué quieres bailar? ¿Qué crees que le podes aportar al crecimiento dancístico? Entonces, yo les doy las herramientas para saber que quieren hacer con la danza. Para hacer esto hay que tener mucha disciplina, entrega y ganas de querer aprender. Siempre les digo que hay que aprender a aprender. Es una filosofía de vida la danza.
Embed
Su vida ha estado ligada a la danza y a todo lo relacionado con este arte escénico.
Embed
Alejandra Dondines demostrando sus dotes de baile sobre el escenario
Embed
En su juventud. Dondines ha sido una de las bailarinas mendocinas más destacadas. Su talento la llevó a triunfar en Nueva York.
Embed
Dondines, en una producción previa a un espectáculo.