El Barrio Ejército de los Andes, llamado Fuerte Apache, es un complejo habitacional que se encuentra en el sector norte de la localidad de Ciudadela, en el partido bonaerense de Tres de Febrero. En ese lugar, un 5 de febrero de 1984, nació Carlos Alberto Martínez, luego rebautizado Carlos Alberto Tevez.
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Si pensamos en Carlos Tevez es imposible no imaginar la historia de un joven humilde que, a fuerza de lucha, perseverancia y apoyo de su familia, logró llegar a jugar en la primera de uno de los clubes más importantes del país. La vida del futbolista de Boca está contada en la serie Apache en donde reproducen cómo fue su dura infancia en aquel barrio de clase baja bonaerense.
Quizás en Argentina la "marca" Tevez sea una de las que más sensaciones producen. Es que muchos lo idolatran por su gran desempeño futbolístico en Boca, Manchester United o Juventus y otros lo defenestran por haberse ido a jugar al fútbol chino o bien por el negocio que realizó con el presidente Macri. Lo cierto es que su vida es un ejemplo de superación y de lucha para intentar salir de un barrio que no era del todo amable con la vida.
Hijo de Juan Alberto Cabral, quien murió baleado antes de su nacimiento, y de Fabiana "Trina" Martínez, quien lo abandonó por sus adicciones, fue criado por sus tíos maternos, Adriana Martínez y Segundo Tevez. A los años, cuando tenía que firmar unos papeles para pasar de jugar en All Boys a Boca Juniors, Carlos decidió cambiarse el apellido Martínez a Tevez.
Todo esto, además de miles de vivencias, algunas peligrosas y otras divertidas, se cuentan en Apache. La serie, ya disponible en Netflix, es dirigida por Adrián Caetano y tiene un gran elenco. Balthazar Murillo se encarna en la vida de Carlos, mientras que Alberto Ajaka y Vanesa González hacen a Segundo y Adriana, tíos de sangre y padres de alma del futbolista. El elenco lo completan, entre otros, Sofía Gala (Trina), Roberto Carnaghi, Diego Pérez, Osqui Guzmán y Patricio Contreras.
Alberto Ajaka, el reconocido actor que brilló en Guapas, Signos o El lobista, entre otros, es el encargado de representar a Segundo Tevez. El tío, padre por adopción, fue clave en la vida del futbolista de Boca ya que lo acompañó durante toda su vida y fue el encargado de llevarlo a entrenar cientos de veces. Akaja habló con Diario UNO y contó cómo ha sido encarnar este papel y rodar por más de 4 meses en el corazón de Fuerte Apache.
-¿Cómo fue el rodaje de Apache?
-El trabajo en si mismo ha sido muy intenso. Desde octubre hasta febrero de 2019. Fueron 4 meses muy intensos, con muchas cosas: el espacio donde lo hicimos, grabar en el fuerte, el tenor de la historia y la dirección de Caetano. Teníamos la conciencia de estar haciendo un buen trabajo en lo colectivo. Estar ajustado y atento a los pedidos muy puntuales.
-¿Cómo eran las jornadas en el barrio?
-Es un lugar con mucha identidad. La gente que vive ahí es clase media baja. Hay mucha gente que no se va porque se siente parte de ahí. Yo soy de Ramos Mejía y conozco un poco la geografía de Ciudadela y los alrededores. El barrio se llama "fuerte" porque para entrar y permanecer hay que ser de ahí. Estábamos contenidos por gente del barrio contratada por la producción. Nosotros estuvimos cuatro meses grabando todo el tiempo y eso es algo raro porque lo hacíamos mientras hacían su vida cotidiana. Eso no es normal, por ejemplo si fuéramos a grabar a Núñez la gente se hartaría de los camiones y todo en poco tiempo, acá no pasó eso. Contamos con bastante comodidad para poder hacer nuestro trabajo y hubo siempre mucho respeto. Por ejemplo filmamos escenas en un patio y respetaban el silencio, eso es muy destacable.
-¿Cómo fue encarnar al padre de Carlos Tevez?
-En las biopic hay grados de rigor en la composición. Lo que sucede es que la gente conoce al personaje fundamental, pero no a sus secundarios. Don Segundo no es un personaje conocido y en ese sentido es un compromiso ético porque yo lo conocí en persona y mi función era trasladar esa impronta y esa persona desde los comportamientos gestuales y físicos. En cambio, lo de Balthazar es más medido porque la gente lo conoce a Carlos.
-¿Qué aspectos tuviste en cuenta a la hora de hacerlo?
-Mi opinión sobre el personaje, conocerlo a él, mi impronta y el pedido de Caetano. Segundo es un tipo muy callado, tímido y me felicitó después de verlo.
-¿Cómo es Carlos Tevez?
-Es como se muestra él. Es un tipo sencillo que sabe reírse de si mismo. Pude entender que hay algo en toda su familia y del fuerte en general en su esencia. No sé puede separar a Tevez de Fuerte Apache. Él mismo se encargó de dejar claro todo el tiempo que es de ahí, que ese es su lugar de origen. No contiene ni nostalgia, ni melancolía, es una persona alegre y ese es su lugar, un lugar al que vuelve. En el barrio es un ídolo porque salió de ahí. Igualmente, más allá del valor como persona de Carlos, me parece lógico que esté orgulloso de dónde pertenece.
-¿Cómo es trabajar con un chico de 14 años (Balthazar)?
-Fue sencillo porque por suerte pudimos pegar muy buena onda inmediatamente. Es un pibe por el cual tengo mucho cariño. Un chico muy laburador y preocupado, sin ningún vicio de actor. Lo bueno es que cuando lo hace un niño o adolescente mantiene los pies sobre la tierra. Tal vez se me haya escapado algún consejo, pero siempre trato de ponerme en la postura de proponer o escucharlo, tanto a él como al director, y ver hacia dónde direccionamos la escena.
