Los productores creyen que en estos films tenían todo y que eran el comienzo de una serie de películas al estilo Harry Potter o Crepusculo (Twilight). Pero no, fueron grandes fracasos en la taquilla y no alcanzaron para generar secuela alguna. Todas están basadas en éxitos literarios, comics y videogames con muchas continuaciones. ¿Las recuerdan? Soy el Número Cuatro (Im Number Four, 2011):
18 sagas que no llegaron a existir
