Entrevista

Lucca Stradella es cuarta generación de la familia Bianchi y con 30 años ya tiene su bodega

Lucca Stradella pertenece a la icónica familia de Bodegas Bianchi mendocina. A sus 30 años, el ingeniero agrónomo encaró su propio proyecto: Cimarrón Wines

Si bien nació y creció en la Ciudad de Mendoza, alejado a la tierra sanrafaelina de los Bianchi, a Lucca Stradella de niño le atraen los viñedos. "Siempre me encantó ir a la finca de San Rafael, recorrer las viñas con mis abuelos ", recuerda quien pensó en seguir los pasos de arquitectura de su padre pero se dio cuenta que "debía tomar el camino de la vitivinicultura".

Cuarta generación de la familia Bianchi, es nieto de Constanza, hija de Don Valentín, fundador de la bodega en 1928. Lucca es el segundo más chico de esta nueva generación Bianchi y la herencia no le pesa en absoluto. "Para mí es un orgullo, es un privilegio tener esta historia familiar", asegura él, apasionado por las vides, único ingeniero agrónomo de la familia que "entonces no me podía quedar de brazos cruzados", declara.

Y así fue que, apenas recibido y sin pisar los 30 años que hoy tiene, decidió fundar su propio emprendimiento vitivinícola. Fue en el 2021, tras la salida de la pandemia, que nació Cimarrón Wines, su bodega que pretende "crear productos vitivinícolas únicos, indomables y de la mejor calidad", según se describe en su sitio web.

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En su finca de Agrelo cosechó esta semana Lucca Stradella para el vino nuevo que hará con su proyecto Cimarrón Wines.

En su finca de Agrelo cosechó esta semana Lucca Stradella para el vino nuevo que hará con su proyecto Cimarrón Wines.

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Este desafío de tener una bodega 100% suya lo toma con pasión y responsabilidad, como el primero de muchos que vendrán en su carrera. Se apoya en los aprendizajes que da la trascendencia de una firma emblemática para la vitivinicultura regional, pero a la vez imprime su propio sello atravesado por una forma de elaborar vinos "todo a pulmón", explica. De ahí quizás venga el nombre de Cimarrón: "animal que se escapa de sus amos, se asilvestra para volverse libre. Él se libera de lo establecido para buscar nuevos horizontes, queriendo ser auténtico".

"No somos para nada competidores en la familia, ni genera interferencias, siento el apoyo... igual, nunca lo pregunté", confiesa Stradella, quien esta semana de marzo la vivió a pleno con la cosecha en uno de sus viñedos, los ubicados en Agrelo, ya que Cimarrón Wines tiene fincas también en San Rafael y en la privilegiada zona de Tupungato, Gualtallary, en el Valle de Uco.

El heredero de Bianchi y su mirada integral del vino

Lucca Stradella empezó a trabajar para otras bodegas mientras estudiaba la carrera de Ingeniería Agrónoma. Y descubrió que le gustaba todo lo que abarca el mundo del vino, no sólo el proceso enológico o agronómico. "Me gustaba mucho ver la parte de números, de etiquetas, de buscar una impronta para cada vino", explica el joven.

Y así fue como nació Cimarrón Wines, empezando bien de abajo "con una partida chiquita de vinos que fue escalando" hasta que decidió renunciar a su trabajo y meterse de lleno en su proyecto vitivinícola.

La distinción, para él, se da en las múltiples facetas de la elaboración del vino, "desde la etiqueta hasta lo comercial y también lo enológico", describe. "Es un aprendizaje de muchas cosas, más de lo que yo estudié", dice quien tiene una mirada integral de la industria.

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En 2021, con 28 años Lucca Stradella fundó su bodega y se involucra en todo el proceso del vino, desde la tierra hasta la comercialización.

En 2021, con 28 años Lucca Stradella fundó su bodega y se involucra en todo el proceso del vino, desde la tierra hasta la comercialización.

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"Eso me pareció lo interesante porque sino es como que al vino le falta una pata, siempre tuve una mirada también más macro del proyecto y de sus productos, y la enología se quedaba un poco corta en este sentido", declara el joven ingeniero agrónomo que empezó en solitario su emprendimiento hasta formar equipo para -según define- "un proyecto chico en el que todos somos comodines" y en el que ninguno pasa los 35 años de edad.

No obstante la juventud que destaca el emprendimiento, Stradella afirma que "le pregunto a los que tienen expertise en esto, a los ingenieros y a los enólogos más grandes que son los que realmente saben".

Creó la primera etiqueta de vino a partir de la Inteligencia Artificial

Al menos una vez al mes, Lucca viaja a San Rafael no sólo por cuestiones relacionadas a la vitivinicultura sino sobre todo para ver a su familia. "Es difícil juntarnos

Su padre, Mario Stradella, era arquitecto y esa profesión le atrapa también a Lucca, sobre todo el costado creativo y de diseño propio que caracteriza a la arquitectura. Él admite que "eso es lo que intento volcar en Cimarrón con los vinos, que no sean iguales a otros, que tengan su sello".

Y será por eso que las dos etiquetas de su bodega reflejan ese espíritu inquieto de Lucca Stradella. En 2021, con "La Contienda" nace Cimarrón, un Malbec elaborado con uvas orgánicas de San Rafael cuya etiqueta fue creada por el artista plástico mendocino Osvaldo Chiavazza. Este vino fue criado en el lugar donde la tradición familiar comenzó, la finca orgánica Doña Constanza Estate de los Bianchi.

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"Entre gallos y medianoche" y "La Contienda", dos mundos diferentes en la industria del vino que ofrece Cimarrón Wines.

En cambio, su segunda botella, "Entre gallos y medianoche", marca un hito siendo el único vino argentino cuya etiqueta fue diseñada a partir de la Inteligencia Artificial (IA), tecnología que permite a las computadoras imitar habilidades humanas. Se trata de un Malbec que combina dos terroirs distintos -el sanfaelino y el tupungatino- y es el resultado de la unión entre la naturaleza, el humano y la máquina.

"Sí, fuimos pioneros en Argentina y en varios países más, en una época donde la IA era muy incipiente", cuenta el fundador de Cimarrón Wines. Y describe la experiencia como "rara", ya que "yo no la aplico mucho en mi vida y lo desafiante fue que uno da un concepto y la IA te devuelve otro, no es que uno va debatiendo como en una charla con otra persona, entonces uno tiene que ir afinando los insights o datos que les da para obtener el resultado deseado", explica el ingeniero agrónomo.

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En la fila superior, al medio, posa Lucca Stradella junto a la gran familia Bianchi, un emblema de la vitivinicultura del país.

En la fila superior, al medio, posa Lucca Stradella junto a la gran familia Bianchi, un emblema de la vitivinicultura del país.

Si bien el joven emprendedor seguirá incursionando en las nuevas tecnologías para el desarrollo de su bodega, remarca que "tiene que haber un equilibrio" y por ello muestras dos mundos distintos en las etiquetas de sus dos vinos. "No quiero centrarme en una sola forma de producir y comercializar vinos, hay procesos de antaño que siguen siendo los mejores para el cultivo de la vid, y también hay nuevas metodologías que te brindan otras oportunidades para la evolución de la industria", considera Stradella.

Sus perspectivas para la cosecha 2024

Lucca muestra una mirada positiva a la hora de proyectar este año en un país en crisis y al momento de iniciar una cosecha difícil para los vitivinicultores, sea por la situación económica como por el cambio climático.

Él piensa que este año "es súper importante" porque "va a determinar muchas cosas". Lucca tiene buenas expectativas, "trato de mirar el futuro con ojos positivos, siempre, más allá de cómo estemos hoy". Sin embargo, no deja de reconocer que "desde octubre o noviembre venimos en una caída en ventas muy fuerte, la inflación nos está golpeando mucho".

El joven ingeniero agrónomo nunca dudó en montar su propia bodega en el país, pero tampoco deja de mirar lo que ocurre en el exterior. "En caso de que esto no mejore, me preparo para dar un paso en algún país, y ya pensar en nuestros vinos afuera", revela quien para sus vinos se ha puesto como objetivo a corto plazo profundizar en el comercio exterior.

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Desde una de las fincas de Cimarrón Wines, el ingeniero agrónomo pronostica una mejor cosecha que la del año pasado.

Desde una de las fincas de Cimarrón Wines, el ingeniero agrónomo pronostica una mejor cosecha que la del año pasado.

"Todavía no estamos comercializando nuestros vinos afuera, es un proceso largo y queríamos afianzarnos en el mercado interno", afirma el dueño de Cimarrón Wines que ha estudiado en Estados Unidos "pero más abocado a la enología y no tanto en establecer alianzas comerciales, eso es lo que ahora quiero aprender y hacer".

A sus 30 años, Lucca Stradella asegura:

"Mendoza es una tierra privilegiada y no hay que desaprovecharla, nunca pensé en instalar mi proyecto vitivinícola afuera; podría tener algo en el exterior como un sueño a cumplir, pero nunca abandonaría las bondades de mi tierra y mantendría mis vinos mendocinos". "Mendoza es una tierra privilegiada y no hay que desaprovecharla, nunca pensé en instalar mi proyecto vitivinícola afuera; podría tener algo en el exterior como un sueño a cumplir, pero nunca abandonaría las bondades de mi tierra y mantendría mis vinos mendocinos".

En cuanto al comportamiento climático, el ingeniero agrónomo dice que este año produjo más que el año pasado. "El año pasado nos afectó más la piedra en San Rafael, este año nos golpeó más el viento zonda pero por el momento venimos bien; nos quedan dos o tres semanas para aguantar pero confío en que será una buena cosecha", pronostica Stradella.

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