Se llama Betiana Villa y como mendocina destacada tiene un porqué para este rótulo, y una historia de vida que respalda su forma de sobresalir. Es emprendedora y valiente; en 2017 perdió a su compañero de vida y luego tuvo que enfrentar la pandemia al frente de de su restorán parrillero. Supo tomar las riendas del negocio, y este domingo representará a la provincia en un concurso nacional.

Betiana tiene 40 años, y es alvearense por adopción desde sus 18 años. Es dueña del restaurante Los Leños, y mañana representará a Mendoza en la cuarta edición del Campeonato Federal del Asado, en el Obelisco de la ciudad de Buenos Aires.

Fueron más de 10.000 postulantes mendocinos los que lo intentaron, pero la elegida por esta organización fue la sureña. Betiana fue seleccionada entre 10.000 postulantes locales para representar a nuestra provincia y ser una referente del turismo alvearense con su historia de vida y resiliencia.

El Campeonato Federal, que organiza el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, está armado en dos etapas, donde los participantes son divididos en grupos de ocho. "En la primera etapa nos dan tiempo de cocinar carnes en un plazo de una hora, después en la etapa final tenemos que cocinar bondiolas, achuras y verduras y ahí sale el finalista. Pero son varias horas", explicó la parrillera mendocina.

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Betiana estuvo el lunes pasado asando carnes en la Enoteca, en un encuentro del turismo provincial, mientras se prepara para el Campeonato federal del Asado en Buenos Aires.

Betiana estuvo el lunes pasado asando carnes en la Enoteca, en un encuentro del turismo provincial, mientras se prepara para el Campeonato federal del Asado en Buenos Aires.

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"Yo me anoté, y llené un formulario a través del diario, y me olvidé", relató Betiana sobre el inicio de su aventura. Luego ésta tuvo un capítulo jocoso, ya que la llamaba desde la organización, y ella lo ignoraba. "Al mes de inscribirme, me comenzaron a llamar. Yo como veía que era un número desconocido de Buenos Aires, ni lo atendí, olvidando lo del concurso, hasta que me enviaron un WhatsApp, explicándome que era del concurso y necesitaban hablar urgente conmigo", dijo la emprendedora, que agregó, "¡Casi lo pierdo!", recordando, risueña.

Historia de resiliencia

La entrada de Betiana en el campeonato de asadores del país, con 23 representantes de las provincias y uno de Buenos Aires, le ha cambiado radicalmente la vida, ya que en General Alvear, el orgullo de sus vecinos la han elevado al estatus de estrella local y está sorprendida.

"Me ha cambiado la vida. Mi teléfono no da a basto. Por un mes me ha cambiado la vida. Acá la gente no deja de brindarme su cariño, como lo ha hecho siempre", confesó la parrillera, mamá de dos varones, Lautaro de 12 años y Santino de 6.

Respecto a su explosiva notoriedad, Villa trata de explicarlo. "A lo mejor les llama la atención mi historia de vida, o por ser mujer. La verdad que lo pasé muy mal estos últimos años, con dos niños y la pandemia. Después de haber perdido a Mauri, mi compañero de vida y de proyectos, a partir de allí yo vivo el día a día; el aquí y el ahora. Yo se que el tiempo cura el dolor, pero al principio no entendía nada", dijo la emprendedora gastronómica.

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En su negocio, Los Leños, de General Alvear, emprendimiento que inició con su fallecido esposo Mauricio.

En su negocio, Los Leños, de General Alvear, emprendimiento que inició con su fallecido esposo Mauricio.

Sobre su fuerte posición frente a una parrilla o cocina, lo cual señala que fue a la fuerza, y no era su idea original cuando emprendió el negocio con su esposo. Por eso confesó: "No crea que mi fuerte es la cocina. En el restorán, que tiene cocina internacional, por ejemplo, de las pastas se encargan las chicas, que son una genias. Confío mucho en mi gente, donde algunos están acá desde hace 12 años. Prefiero estar más alrededor, cuidando la organización, ayudando a pelar verduras o eso". Sin embargo, entre los fogones del negocio nació su pasión, y agregó: "Pero la parrilla es otra cosa, Rubén, un colaborador indispensable, que vino hace 18 años cuando compramos el negocio, y es el encargado; me enseñó y me hizo apasionar".

¡A la parrilla!

Sobre Rubén, este "Cicerone" que la introdujo en el oficio de parrillera ya que a sus 65 años se quería jubilar, pero no dejarla sola con la responsabilidad de asar las carnes en el restaurante que está en plena Ruta 188 (Avenida Alvear Este). "Mi esposo falleció en el 2017, y al año siguiente Rubén estaba cansado y quería renunciar. Pero él propuso trabajar a la mañana y que yo me hiciera cargo de la noche, pero en la parrilla y que me iba a enseñar cómo hacerlo", recordó.

"Secretos ocultos respecto a hacer asados, no tengo. Sí hay un detalle que siempre me remarcó Rubén cuando me enseñó, y es el de tener siempre brasas a disposición" "Secretos ocultos respecto a hacer asados, no tengo. Sí hay un detalle que siempre me remarcó Rubén cuando me enseñó, y es el de tener siempre brasas a disposición"

Luego apareció otro factor que la obligó a Betiana, nacida en San Rafael, a meterse de lleno junto a las brasas. "Luego llegó la pandemia y quedé solita, con muchas deudas e incertidumbre, pero los chicos empleados decían que no se justificaba estar todos, porque arrancamos con delivery, luego con mucha limitación en la cantidad de mesas -10 o 15 personas-, entonces ahí agarré la parrilla, me fortalecí y tomé más práctica", detalló.

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Betiana y sus dos pequeños, Lautaro, de 12, y Santino, de seis años.

Betiana y sus dos pequeños, Lautaro, de 12, y Santino, de seis años.

Respecto a esta conexión con el ritual del asado de carnes, comenta que tiene dos partes, una de relax interior, y otra de adrenalina pura.

"Me encanta estar junto a la parrilla, ahí es donde uno se desconecta, se relaja. Pero luego llega el momento en que la gente comienza a llegar y a hacer pedidos, y ahí que tenés que conectar y trabajar a full. Con la experiencia aprendí a manejar los tiempos, y con la ayuda de Guille, otro colaborador, que comenzó con nosotros luego de la Feria -Fiesta de la Ganadería-post pandemia- que se hizo en octubre pasado y donde nos fue muy bien. También me apoya mi compadre, El Negro Rafa, que viene los fines de semana", destacó Betiana.

Y ahondó en la relación con Rafa. "Su esposa Moni trabaja con nosotros en la cocina, es mi mano derecha, y el Negro lo es en la parrilla. Tuvieron una nena y nos eligieron a Mauri y a mi para ser los padrinos, y aunque antes de bautizarla mi esposo falleció, quedó igual como el padrino de alma".

Este sábado se subió al avión rumbo al Aeroparque de Buenos Aires, para deslizarse por los nuevos caminos que le puso la vida, representando el domingo a Mendoza en una competencia donde se elije a los mejores de la comida más tradicional y emblemática de nuestro país. "Yo voy re feliz, súper relajada. Yo ya gané al ser elegida entre 10.000 personas, para que me conozcan, y pueda "echar un bife a la parrilla", es ya un gran premio, como mujer, como persona".

Agradeció a "la gente de la Municipalidad, por el apoyo, y a todos los alvearenses, por su solidaridad cuando lo pasé mal, y el aliento que me dan ahora. Es muy lindo ver como ha crecido el turismo, de la mano de Las Leñas (centro invernal de Malargüe), que pasa por Alvear y nos visita", concluyó Betiana Villa, la parrillera que representará a los asadores de Mendoza este domingo.

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