Investigación

Súper Niño: los riesgos y oportunidades que esperan para el agro mendocino

Por la humedad, estiman que el fenómeno provocará aumento de enfermedades causadas por hongos. Advierten sobre posibles desbordes en Corralitos

Además, si se producen anegamientos, los productores podrían tener dificultades para ingresar a las fincas y los viñedos a levantar las cosechas. Estos problemas podrían trasladarse a los mercados con subas de precios en algunos productos, como las frutas de carozo. En las líneas que siguen, un panorama sobre lo que se viene para la provincia.

El Niño causará más lluvias, y eso puede afectar los cultivos.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió que el fenómeno del “Súper El Niño”, podría generar una pérdida acumulada de al menos 2% del Producto Bruto Interno regional durante los próximos tres años. Esta proyección habla de lo que podrían provocar en el agro sequías, lluvias extraordinarias, humedad o alteraciones de temperatura en cosechas y ganadería. El impacto del fenómeno no será uniforme entre los países ni en cada economía. Puede provocar sequías en algunas zonas y un aumento de precipitaciones en otras.

Para Argentina, este El Niño intenso puede generar un escenario favorable en parte de la producción agrícola, aunque con riesgos vinculados a los excesos hídricos, inundaciones y grandes pérdidas cuando los suelos no tienen suficiente capacidad de drenaje. Como ocurrirá en algunas zonas productivas de Mendoza.

El agro como motor de la economía de Mendoza

Para entender los efectos del Súper Niño sobre el agro, es necesario hacer un breve mapa mental de la realidad agropecuaria de Mendoza: cómo se compone la producción local, qué se cultiva y qué importancia tiene cada actividad en la economía provincial y nacional.

Según el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Regional Mendoza-San Juan, en ambas provincias, la actividad agropecuaria depende del sistema de riego captado por ríos que son abastecidos de los deshielos de alta montaña y de agua subterránea. De ahí la importancia de tener suficientes nevadas cada temporada invernal.

En Mendoza, la superficie irrigada es de 350.000 hectáreas, que si bien representa sólo el 3,4% de la superficie total de la provincia, concentra el 91% de la actividad económica y humana.

La vitivinicultura es la principal cadena productiva de la región de Cuyo. Argentina es el quinto productor mundial de vinos. Mendoza produce el 77% y San Juan el 16%

Dentro de la cadena frutícola, en la provincia se cultiva el durazno para industria y consumo en fresco, cerezos, ciruelos, perales, manzanos y frutos secos -nogales, pistachos y almendros-,

Los frutales, protagonistas del agro mendocino.

A nivel nacional, Mendoza es la tercera en importancia en el sector olivícola al ser una de las principales productoras de aceituna y aceite de oliva. Argentina es el sexto exportador mundial de aceitunas de mesa y el quinto exportador mundial de aceite de oliva.

Además, el país es el tercer exportador mundial de ajo. El 98% se produce en nuestra región, fundamentalmente en Mendoza.

El secano, que representa el 80% de las superficies de Mendoza y San Juan, concentra ganado bovino y caprino. Según datos de la Comisión Provincial de Sanidad Animal Mendoza (Coprosamen) hay 474.000 cabezas de ganado bovino que se encuentran principalmente en la Zona Este de Mendoza y 726.700 cabezas de ganado caprino, en el sur provincial.

Repasar estos datos sirve para entender el impacto que podrían tener en la producción agropecuaria de Mendoza los efectos de El Niño y la entendible preocupación de los productores de la zona si se cumplen los pronósticos.

Aquí, el informe de El Siete:

Hongos, pudriciones y riesgo de pérdidas en las cosechas

El aumento de las precipitaciones previsto para esta temporada puede generar distintos problemas para el agro de Mendoza y San Juan.

Según explicó Claudio Galmarini, director del Centro Regional INTA Mendoza-San Juan, una mayor humedad crea condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades causadas por hongos, además de incrementar el riesgo de tormentas graniceras.

“Técnicamente llamamos criptogámicas a las enfermedades causadas por hongos”, detalló Galmarini

En los viñedos, el exceso de humedad puede favorecer enfermedades como la peronóspora y la botritis, esta última asociada a la pudrición de los racimos. Por eso, el especialista remarcó la necesidad de que los productores estén alertas y adopten medidas preventivas.

En los frutales, las lluvias también pueden afectar el cuaje de los frutos. En el caso de los durazneros, los períodos muy lluviosos pueden provocar que los frutos se rajen, generando además problemas durante la poscosecha.

La horticultura tampoco queda al margen. En cultivos como el ajo y la cebolla, el exceso de humedad en los suelos puede favorecer la aparición de enfermedades provocadas por hongos y generar pudriciones. Además, una vez cosechados, estos productos pueden tener una menor vida útil, obligando a acelerar su comercialización y que sea menor el precio.

Otro sector vulnerable es el de los productores de semillas hortícolas, una actividad relevante en Mendoza y San Juan. Las lluvias abundantes o torrenciales durante la época de cosecha, que se concentra entre fines de diciembre y principios de enero, pueden provocar daños importantes y dificultar posteriormente el secado y la trilla.

Posibles inundaciones para una parte del cinturón verde de Guaymallén

A estos riesgos, que detalló Galmarini, se suma la posibilidad de crecidas e inundaciones. La gran acumulación de nieve en la Cordillera puede generar un importante deshielo cuando aumenten las temperaturas.

Si ese volumen de agua se combina con lluvias torrenciales durante el verano, podrían producirse crecidas y anegamientos en zonas bajas y productivas.

Galmarini mencionó especialmente sectores como Los Corralitos, en Guaymallén, donde el exceso de agua podría generar complicaciones. Frente a este escenario, señaló la importancia de mantener y renovar los drenajes dentro de las fincas, una tarea que en algunos casos perdió prioridad durante los años de sequía.

“Esta temporada el deshielo será grande y probablemente los embalses deban liberar agua por los ríos. Si a eso se le suman las lluvias torrenciales de verano, habrá problemas de anegamiento y crecidas en zonas bajas, como en Corralitos, con grandes complicaciones por inundaciones en toda la producción hortícola”, detalló.

En Los Corralitos se están haciendo obras ¿Serán suficientes para afrontar un verano con El Niño?

El especialista aclaró que se trata de escenarios previstos por modelos climáticos y probabilidades, no de hechos que puedan asegurarse, pero consideró que las señales justifican mantener la alerta y adoptar medidas preventivas.

Desde el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN) coordinan acciones con los municipios para la prevención de enfermedades criptogámicas y otras plagas que podría provocar el Súper Niño a su paso.

El ISCAMEN recomienda mejorar la ventilación de los cultivos mediante el desbrote y deshoje, limpiar los drenajes de fincas, canales y acequias y realizar controles en las plantaciones para detectar prematuramente infecciones en la producción.

Más agua para riego y mejores condiciones para la ganadería

El Súper Niño también puede traer buenas noticias para el agro cuyano, después de una década marcada por el déficit hídrico.

Las nevadas extraordinarias registradas en la Cordillera de Los Andes -que superaron el doble del promedio anual en el norte de Mendoza- anticipan una mayor disponibilidad de agua para riego durante la próxima temporada.

Según explicó Galmarini, director del Centro Regional INTA Mendoza-San Juan, la acumulación de nieve también permitiría recuperar el nivel de los embalses y contar con reservas de agua para la próxima temporada.

Otro efecto favorable se espera en el secano, donde una mayor cantidad de lluvias podría generar más disponibilidad de pasturas. Esto permitiría a los productores ganaderos contar con mejores condiciones para la cría y, eventualmente, aumentar la cantidad de animales destinados al pastoreo.

En pocas palabras

  • Riesgo de hongos: el Súper Niño aumentará enfermedades criptogámicas en viñedos y frutales por la humedad.
  • Impacto económico: CEPAL proyecta pérdidas del 2% del PBI regional; posibles subas en precios de frutas.
  • Oportunidad hídrica: nevadas extraordinarias auguran mayor disponibilidad de agua para riego y mejores pasturas para el ganado.
Resumen generado por Thinkindot AI

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