La empresa minera Kobrea Exploration Corp., que explora en el Sur de Mendoza, decidió sumar una cuarta perforación cercana a la plataforma inicial, luego de que los primeros estudios del subsuelo mostraran señales prometedoras.
La fase 1 de El Perdido, el primer proyecto de exploración de cobre con inversión internacional que avanza con perforaciones en Malargüe, se concretó según lo planificado, con 1.739 metros perforados en tres pozos diamantinos. Sin embargo, la minera amplió el programa tras detectar indicios alentadores.
Según informaron desde Kobrea, en las muestras extraídas se observaron posibles rasgos de mineralización (cobre, oro y molibdeno), lo que llevó a la compañía a profundizar la investigación originalmente prevista con un nuevo pozo, ubicado aproximadamente a 220 metros al este de donde se realizaron las perforaciones iniciales.
“El programa de perforación en El Perdido continúa avanzando de manera eficiente, respaldado por el trabajo de nuestros contratistas y empleados en el sitio”, afirmó James Hedalen, CEO.
“Las observaciones geológicas de los tres primeros pozos aportaron información valiosa que respalda la expansión del programa con un cuarto pozo para seguir evaluando y perfeccionando nuestra comprensión del sistema”, expresó.
Kobrea posee el derecho a adquirir una participación del 100% en 7 proyectos que abarcan un total de 733 km² en el Malargüe Distrito Minero Occidental, ubicado en el sur de Mendoza.
Cómo es la minería de Kobrea en Malargüe
La minera detalló que los tres pozos iniciales de perforación diamantina en el prospecto de pórfido de cobre-oro-molibdeno El Perdido tenían profundidades objetivo de 500 metros cada uno.
Finalmente, entre enero y principios de marzo, los pozos alcanzaron profundidades de 603 metros, 474 metros y 662 metros. En uno de los primeros pozos, Kobrea halló señales de minerales que aparecen en forma de pequeñas vetas dentro de la roca (como “hilitos”), lo que suele ser típico de sistemas donde puede haber un depósito de gran tamaño.
Por eso, con el cuarto pozo -planificado hasta los 600 metros- busca comprobar si esos indicios de mineral se extienden en profundidad y confirman el potencial del proyecto minero.





