El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) oficializó este jueves la aprobación de la segunda revisión del acuerdo de facilidades extendidas firmado con la Argentina en abril de 2025. La noticia fue celebrada rápidamente en las redes sociales por el ministro de Economía, Luis Caputo.
El FMI aprobó la revisión del acuerdo y destrabó U$S1.000 millones para la Argentina
Pese a un "perdón" por el incumplimiento en las reservas a fin de año, el FMI elogió el "impulso reformista" del gobierno de Javier Milei

Acuerdo y sonrisas. El ministro de Economía, Luis Caputo, y la titular del FMI, Kristalina Georgieva.
Foto: X de Luis CaputoCon este aval político y técnico de Washington, el organismo multilateral de crédito destrabó de manera inmediata el desembolso de U$S1.000 millones, correspondientes al tramo auditado, dentro del programa global que asciende a los U$S20.000 millones.
Caputo, con un escueto pero contundente posteo, afirmó: "Acuerdo con el FMI aprobado por el Directorio del Fondo. TMAP (Todo Marcha De Acuerdo al Plan)".
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Minutos después, desde el Palacio de Hacienda y el Banco Central -conducido por Santiago Bausili- confirmaron que el Fondo concedió un waiver (perdón) formal debido a que el país no había logrado alcanzar la meta cuantitativa de acumulación de reservas netas pautada para el cierre de diciembre pasado. Para esa fecha, la autoridad monetaria debía sumar divisas hasta dejar el rojo de las reservas netas en un techo de U$S3.000 millones, un objetivo que se vio frustrado por factores estacionales y un shock externo que alteró los planes oficiales.
Elogios al rumbo fiscal y el "impulso reformista"
A pesar del desvío en las reservas del último trimestre de 2025, el directorio del FMI decidió otorgar el perdón apoyado en el drástico cambio de tendencia que mostró la economía local en los primeros meses de 2026, coincidiendo con la puesta en marcha de la denominada "Fase 4" del plan económico nacional.
"El impulso reformista se ha fortalecido con la aprobación de legislación clave en materia fiscal, comercial y laboral, así como con mejoras en el marco monetario y cambiario, lo que contribuye a un aumento de las reservas y a una mayor capacidad de Argentina para gestionar crisis", argumentaron formalmente desde el organismo que conduce Kristalina Georgieva.
El fuerte ajuste fiscal aplicado por el gobierno fue el principal escudo ante los técnicos del Fondo. Tanto Georgieva como la vocera del organismo, Julie Kozack, elogiaron el férreo compromiso de la Casa Rosada con el superávit, el cual logró mantenerse a flote mediante un severo recorte del gasto público que compensó la fuerte caída de la recaudación fiscal.
Metas realistas: el nuevo escenario para 2026
El terreno para esta aprobación comenzó a pavimentarse en abril, cuando el staff técnico del FMI visitó el país y aceptó reconfigurar a la baja las dos metas centrales del programa para hacerlas más realistas frente a la coyuntura macroeconómica:
- Reservas: la meta de acumulación neta para este año se flexibilizó y se fijó en U$S8.000 millones.
- Superávit: la exigencia del superávit fiscal primario se moderó, pasando de 2,2% a 1,5% del PBI.
Desde el equipo económico oficial se muestran sumamente optimistas respecto al cumplimiento de este nuevo esquema. Fuentes de la cartera económica explicaron que, si bien el año pasado se sufrió un shock que obligó a pedir el waiver, el ritmo actual de compras de divisas del Banco Central en el mercado de cambios marcha a una velocidad equivalente a los U$S21.000 millones anuales, lo que garantizaría superar cómodamente el piso exigido por Washington.
No obstante el respaldo financiero, el FMI actualizó sus proyecciones macro para la Argentina, advirtiendo un escenario de estanflación persistente: calcula que la inflación anual se ubicará en 30,4% (por encima de lo estimado originalmente) y aplicó una leve rebaja de medio punto en la expectativa de crecimiento del PBI, posicionándolo en 3,5% para este año.
El desembolso de los U$S1.000 millones llega en un momento justo para dar aire a las arcas públicas. Hace apenas dos semanas, la Argentina debió afrontar un vencimiento de intereses con el organismo recurriendo a una ingeniería financiera de compra de Derechos Especiales de Giro (DEG) a los Estados Unidos, un mecanismo que el gobierno ya activó en tres oportunidades para cumplir con obligaciones de intereses que, a diferencia del capital, no admiten postergación.
Este nuevo acuerdo con el FMI fue celebrado en redes sociales por el presidente Javier Milei.