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Coronavirus en Argentina: la pregunta es cómo zafamos de la domiciliaria

Editado por Carlos Hernández
hernandez.carlos@grupoamerica.com.ar

Las drásticas medidas que ha adoptado el presidente Alberto Fernández, con amplio consenso, suponen la reacción más idónea para ponerle un dique de contención al avance de la pandemia, pese a la seria lesión que el aislamiento está provocando en la economía y en la vida personal de los argentinos.

Si no se hubiera optado por una acción extrema y a tiempo, más temprano que tarde, seríamos parte de las noticias mundiales que día a día reportan el crecimiento exponencial de muertos.

El estallido del sistema sanitario, la tragedia humanitaria y el derrumbe estrepitoso de los mercados harían insostenible el aparato productivo y la actividad económica. Permitir la circulación del virus de forma sostenida entre la población sería prorrogar la parálisis económica por un ciclo contado en años.

En general todos intuyen que desde el plano económico la inacción gubernamental hubiera sido mucho peor para el país, lo que explica el acompañamiento mayoritario de la sociedad por duro que sea el cumplimiento de la cuarentena.

Al respecto, el consultor Andrés D'Alessio afirmó a radio Nihuil que la imagen presidencial creció 10 puntos desde que se desató la crisis. Fernández hoy alcanza 61 por ciento de imagen positiva. Según las encuestas de su consultora, el 85 por ciento reconoce las implicancias negativas sobre la economía nacional.

Los cálculos de las consultoras económicas estiman una caída de entre cuatro y seis por ciento del PBI. Los pronósticos eran cercanos al uno por ciento negativo antes de los efectos del coronavirus. Y el contexto internacional augura una baja en la demanda de las exportaciones y una caída mayor en los precios de los commodities. El economista Daniel Marx, de Quantum Finanzas, remarcó que la economía mundial se encuentra ante un  "desafío sin precedentes".

A los dramas económicos estructurales del país reflejados en la larguísima recesión, un PBI plano durante toda una década, déficit fiscal insostenible, inflación galopante, moneda sin valor, mínima inversión y deuda externa impagable, se le suma el golpe de la pandemia.

El problema se agrava teniendo en cuenta que el sacrificio es absolutamente dispar. Hay un puñado de actividades que excepcionalmente salen fortalecidas de la crisis, y otras que mal que mal se las arreglan con la modalidad del teletrabajo. Algunos negocios siguen funcionando gracias al delivery. Pero existe una gran masa de asalariados que ven peligrar su fuente laboral aunque rige la doble indemnización hasta junio; y qué decir del sector informal que está en el orden del 40%.

El ingreso de unos seis millones de trabajadores que componen el universo de la actividad privada sufre de una otra forma alguna amenaza. Las pymes, y también grandes empresas, acusan el golpe y temen por la cadena de pagos. Cada vez son más los que piden ayuda estatal para no irse a pique. Todo en un contexto de caída de las recaudaciones nacionales y provinciales que puede estar cerca del 50 por ciento para abril.

Los casi cinco millones de inscriptos para el Ingreso Familiar de Emergencia dan una medida de las necesidades.Las colas interminables en los cajero de quienes fueron con urgencia a buscar los pagos de Anses son por demás elocuentes.

Los monotributistas exceptuados de los beneficios y autónomos siguen reclamando que no los marginen. La industria de la construcción, valga como ejemplo, calcula un sacrificio de 100 mil puestos estables, casi una tercera parte de lo que ocupa el sector.

Voces de emprendedores, de pequeños y de grandes empresarios piden al unísono que se diseñe una política de préstamos blandos para hacerles frente a los compromisos, priorizando el pago de los sueldos. Además, reclaman que se prevean subsidios, y se alivie y difiera el pago de impuestos.

En Mendoza, entre tantos otros sectores de la matriz productiva, todo lo ligado al turismo quedará seriamente lesionado mientras dure la pandemia. Los problemas económicos y los conflictos por venir en la Provincia requerirán amplios acuerdos entre gobierno y oposición para conseguir financiamiento.

Cómo, cuándo, dónde

Hay que evitar las muertes por el virus pero también que haya pérdidas humanas por inanición, porque la ayuda estatal es un sostén paliativo que tiene límites monetarios y temporales.

El tema de la poscuarentena es un asunto más complejo de resolver que la decisión misma del aislamiento.

Levantar el cierre de las fronteras también es otro asunto. Brasil, nuestro socio del Mercosur, sufrirá una escalada de contagios por no haber tomado medidas en serio. Implica otro potencial riesgo para nosotros, porque los turistas brasileños venían siendo una fuente de ingresos nada despreciable para Mendoza desde que se establecieron los vuelos directos.

El presidente de la UCR y diputado nacional, Alfredo Cornejo, opina que si el gobierno invirtiera lo necesario en los reactivos para hacer los testeos masivos del coronavirus, se podría establecer una planificación para ir saliendo de la cuarentena por regiones.

El tema es cuidar un relajamiento excesivo que exponga a las zonas y provincias a un reflujo de circulación del virus. También hay quienes piensan que poco a poco se pueden ir incrementando las excepciones de aislamiento de distintas actividades, posponiendo a aquellas que entrañan una concentración densa de personas. Complementariamente, indican, debe sostenerse el aislamiento selectivo a grupos de riesgo.

La mirada está puesta en la experiencia de Wuhan, la ciudad China donde se originó el COVID-19, que actualmente lleva una vida prácticamente normal después de un aislamiento forzado total de casi dos meses.
El sistema educativo sería de los últimos en volver a la actividad presencial, según voceros gubernamentales. El control sanitario en los puestos de frontera deberá continuar estable por mucho tiempo, estiman los expertos en salud pública, para evitar la reimportación del virus. 

"Ojo que el problema no ha pasado y el pico puede darse a fines de abril y durante mayo", advierten referentes de la salud. En fin, el invierno será más largo que nunca.

La salida de la cuarentena, el reestablecimiento del transporte, y la apertura de las fronteras requerirá todo el tiempo del asesoramiento de expertos en pandemias e infecciones, de la evaluación de especialistas económicos y del apoyo del arco político, con la participación protagónica de los gobernadores y líderes territoriales.

Una vez comenzada la normalización de la vida cotidiana, la conducta preventiva social e individual será clave para derrotar a la pandemia, al menos hasta llegar al alcance de la vacuna salvadora.

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