Por primera vez en años hay dos opciones de ahorro que aparecen entre el abanico de las alternativas para los ahorristas comunes que salen de los clásicos de siempre, el o el plazo fijo en pesos.
Desde hace varios meses aparecieron las Lebacs (Letras del Banco Central de la República Argentina), que son títulos que emite la entidad, y los plazos fijos en UVA (Unidad de Valor Adquisitivo).
En poco tiempo se convirtieron en alternativas estrella porque ofrecen un rendimiento capaz de ganarle a la , y sin necesidad de recurrir a un especialista ni asesor financiero se puede incursionar en este tipo de ahorro.
La tasa de rendimiento que dan las Lebacs ronda el 27% anual. No es común que se den este tipo de oportunidades: las tasas de Lebac se colocaban sólo algunos puntos por encima de la inflación esperada.
La otra chance
El boom de préstamos hipotecarios, prendarios y personales indexados por la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), es decir, por inflación, finalmente llevó a los bancos a empezar a competir por el fondeo en UVA.
En las últimas semanas, varias entidades subieron las tasas que pagan los plazos fijos que ajustan por inflación y ya pagan alrededor de 2%, además de actualizar el depósito según avance la cotización de las UVA. Esto hizo que esta opción de ahorro se volviera atractiva.
Plazo fijo y prendarios
El boom de los en UVA obligó a los bancos a buscar estrategias para atraer ahorristas con este coeficiente. El stock otorgado en UVA se multiplicó 6 veces desde marzo. A fines de setiembre el stock promedio llegaba a los $1.317 millones y anotó una suba interanual del 960%.
