Pese a una merma de tours de compras, el comercio ilegal y el contrabando desde Chile sigue bajo la lupa. De hecho, el tema reunió en Mendoza a autoridades de CAME (Cámara Argentina de la Mediana Empresa) y de Gendarmería Nacional.
Hay un dato que se destaca de la estadística oficial: si bien los viajes en micros de larga distancia ya no son lo que eran ni en frecuencia ni en flujo, el contrabando crece y en lo que va del año se detectaron casos por un total de $250 millones.
Si se anualiza el dato registrado por Gendarmería Nacional, a fines del 2026 el ingreso ilegal de mercaderías habrá superado al del año 2025 en casi 50%. Una proyección preocupante para CAME por su impacto en la actividad formal de las pymes.
En la Cámara exponen cuánto creció la venta ilegal con una relación: con un PBI (Producto Bruto Interno) de U$S650 mil millones, el comercio informal llega a U$S335 mil millones. O sea, 60% de todo lo que genera la economía argentina.
Paso a Chile: "Difícil de controlar"
Por su flujo (en épocas pico como las vacaciones o fines de semana XL) que provoca demoras y colas de autos de hasta 20 kilómetros desde el complejo fronterizo de Horcones, el paso internacional Cristo Redentor exige optimizar el control.
Pero la falta de una señalética acorde y su ubicación, así como recursos humanos y tecnológicos insuficientes, lo vuelven un desafío. Sobre todo porque por allí pasan 1.500 camiones y 2.000 autos promedio/día. Unos 500 mil al año.
"Es un paso internacional muy complejo, diferentes a otros, con un colapso vehicular frecuente. Su particularidad es que está dentro del territorio 137 kilómetros y se hace fácil el trasbordo de mercadería en el trayecto".
Así lo describió el comandante Nelson Zarza, jefe del Escuadron 27 Uspallata de Gendarmería Nacional. Según la estadística oficial, en ese contexto los tours de compras apenas suman 50 en abril, 80% menos que hace un año. Pero hay otros retos.
Del contrabando "hormiga" al narcotráfico desde Bolivia
Según Zarza, se han detectado "nuevas estrategias" entre quienes pretenden ingresar mercadería (mayormente ropa y calzado, aunque también electrodomésticos, entre otros productos) desde Chile por debajo del radar de control.
Una de ellas es la pasada de bultos a pie por la ruta (bajarse del vehículo y volver a subir en otro tramo), sin ingresar al complejo. Lo que, a su criterio "permite una mayor permeabilidad del control fronterizo".
El contrabando de importación de productos desde Chile arrojan números contundentes: en 2025 totalizaron 297 casos por $650 millones, pero en el primer trimestre de 2026 ya acumulan 75 por $250 millones, o sea, una tendencia creciente.
Otro frente abierto que nutre el circuito de ventas informales gracias al contrabando une a Mendoza con el norte del país. Y se inicia en Bolivia.
"Creció con tours de compras. Era una actividad lícita hasta el contrabando, con radicación de comercios de ciudadanos bolivianos entre Guaymallén y Ugarteche" explicó Miguel Vera, a cargo del control de Zona Norte, esto es, Lavalle y La Paz.
A raíz de un trabajo de inteligencia en redes sociales se constato que esos tours crecieron un 25%, y con ellos se abrieron 150 sumarios. Y un "modus operandi": detrás de la mercadería está el narcotráfico vía "mulas" útiles para el "capsuleo".
CAME, por una ley que compense al comercio
Asimismo, Vera advirtió que "es probable que, ante el cierre del paso a Chile, los tours de compra desde Bolivia se vuelvan más frecuentes".
Mientras tanto, la cámara que nuclea a gran parte del comercio pyme del país insiste en una reforma del Código Aduanero, que modifique el régimen de franquicias para el ingreso de mercaderías (hoy de hasta U$S300) y un mayor control.
Fabián Hryniewicz, director del área de Comercio e Ilegalidad de CAME, impulsa un proyecto de ley en el Congreso "por una política de Estado, que propone un sistema de compensación ante las asimetrías cambiarias con otros países".
La iniciativa, que ya tiene estado parlamentario "contempla que si el tipo de cambio no nos favorece, se compense al comercio con tasas cero, para poder competir. Porque lo que no se recauda hoy es por el comercio ilegal", añadió.
Al mismo tiempo, CAME planta bandera frente a los efectos de lo que muchos atribuyen al contrabando o la informalidad: la venta de ropa por bulto cerrado o por kilo. Aunque sus directivos admiten qué circunstancias la favorecen.
Si bien aseguró que "no lo podemos permitir, y tampoco los intendentes donde se dan esas ferias", Hriyniewicz reconoció que "hay que ser honestos: en el shopping una camisa china se vende a $75 mil, cuando puede conseguirse a $25 mil".





