A dos días de cumplirse el plazo para la presentación de la oferta formal del único interesado, los accionistas de IMPSA se reúnen este viernes en asamblea para tratar la venta del 80% de acciones Clase C en poder del Estado. Será el último paso antes de que la firma estadounidense ARC Energy, de aprobarse su propuesta, se convierta en el nuevo controlante de la multinacional mendocina en lo que podría resultar la primera de las privatizaciones de la era Milei.
La asamblea, prevista a partir de las 9.15 en el 5to piso de la Bolsa de Comercio de Mendoza, tiene en su orden del día solo 3 puntos. Aunque el "análisis de alternativas para una posible reestructuración societaria, capitalización, venta de acciones Clase C, o reorganización" de la empresa, como está planteado, promete llevarse buena parte de la mañana.
Tanta expectativa genera el próximo paso que para muchos el traspaso de IMPSA de la esfera estatal nuevamente a la órbita 100% privada luego de más de 3 años la ha situado en el lugar de caso testigo para el gobierno de Javier Milei.
Sin dudas, será un fin de semana en el que hasta el propio ministro de Reforma del Estado y Modernización, Federico Sturzenegger, estará atento al devenir de IMPSA, a partir del acuerdo con el fondo de inversión dado a conocer a principios de julio. Es que, se sabe, puede resultar en la primera de las privatizaciones que pretende llevar adelante el Gobierno liberal-libertario.
IMPSA, a un paso de la reprivatización
Ya notificados del encuentro, todos los accionistas confirmaron "su compromiso de asistir" a la asamblea. De tal manera, tendrá carácter de unánime, un dato no menor si se tiene en cuenta que el acuerdo preliminar con ARC Energy es "capitalizar" a IMPSA con U$S 30 millones.
Pero aunque el tratamiento de la oferta es el punto excluyente, el presidente de IMPSA, Diego Chaher, debe conducir una reunión que también contempla cubrir algunas vacantes en el directorio. La premisa: designar reemplazos para "completar el mandato de los renunciantes" como el ahora exvicepresidente Julio Totero, y también el síndico.
Cabe recordar que días atrás, Totero, quien era director titular por las acciones Clase C del Estado mendocino (21,2% del total), dió a entender que motivaron "razones personales".
Pero, además, el empresario señaló que "la misión de recuperar a IMPSA, una empresa estratégica para Mendoza, estaba cumplida", al encaminarse la capitalización y el traspaso a manos del grupo norteamericano especializado en desarrollo de equipos para el petróleo y energías renovables.
En junio de 2021, los entonces presidente de la Nación, Alberto Fernández, y gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, habían firmado otro acuerdo de capitalización de IMPSA con fondos públicos, que rápido se identificó como un salvataje financiero. Y, en concreto, una estatización de la firma, habida cuenta de que a cambio el 80% de su paquete accionario quedó, desde entonces y hasta ahora, en poder del Estado.
Un proceso de 17 meses
En abril de 2023, el Gobierno provincial había confirmado la decisión de que IMPSA saliera al mercado en oferta pública de las acciones estatales. Y, ante una oferta conveniente, reinsertar a la compañía otra vez en la esfera privada, que la anterior gestión rechazó en un informe presentado recientemente.
Para sumarse al directorio como socio estatal minoritario, Mendoza había invertido 5 millones de dólares, en tanto que la Nación, a través del fideicomiso Fondep (Fondo de Desarrollo Productivo) aportó otros 15 millones de dólares.
El objetivo declarado de la capitalización/rescate/salvataje financiero en su momento, fue sanear el pasivo de IMPSA estimado por el Gobierno de Milei en alrededor de U$S 500 millones. Y en una segunda fase, reposicionar a la firma, que los funcionarios no dejan de calificar como "estratégica" que tiene presencia en más de 40 países dentro del negocio de la tecnología y energías renovables.
Luego, con el ingreso a la Bolsa, el Gobierno confirmó la intención de salir de la compañía y vender la porción estatal.




