Un ambicioso proyecto de ingeniería busca transformar para siempre la conectividad en el extremo sur del continente americano. El Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, junto a la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica de Chile (UC) y la Universidad de Magallanes, formalizaron un acuerdo para determinar la factibilidad técnica y ambiental de construir un túnel subacuático bajo el estrecho de Magallanes.
Cómo es el túnel subacuático de 3 kilómetros que unirá a Argentina con Chile
Autoridades chilenas y la Universidad Católica iniciaron los estudios de factibilidad para construir un paso de 3 kilómetros bajo el estrecho de Magallanes. Permitiría conectar el continente con la isla sin depender de las barcazas y el clima extremo.

La obra promete revolucionar la integración territorial entre Chile y la Argentina, ofreciendo una vía terrestre permanente hacia la isla Grande de Tierra del Fuego. Actualmente, el cruce de vehículos y transporte de carga entre el extremo continental y el insular depende exclusivamente del servicio de barcazas y ferris, una logística que suele interrumpirse con frecuencia debido a los vientos huracanados y las marejadas características de la zona.
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El diseño preliminar de la infraestructura plantea una solución vial directa para sortear el brazo de mar que separa el territorio continental sudamericano de la isla:
- Túnel subacuático: Una estructura soterrada de aproximadamente 3 kilómetros de longitud que atravesará el lecho marino del estrecho.
- Conexiones terrestres: Un tramo adicional de 2 kilómetros de vías de acceso (un kilómetro de cada lado) para enlazar el túnel de manera fluida con las rutas ya existentes en ambas márgenes.
- Fluidez logística: El objetivo central consiste en garantizar una arteria de transporte ininterrumpida durante los 365 días del año para el comercio regional, el turismo y los habitantes locales.
Desafíos geológicos, clima extremo y plazos del estudio
A pesar de las elevadas expectativas, las autoridades y especialistas remarcaron que la iniciativa se encuentra en su fase conceptual. La ubicación geográfica del estrecho de Magallanes representa uno de los desafíos de ingeniería más complejos del planeta debido a la profundidad del canal, la composición del subsuelo marino, el comportamiento de las corrientes y la sismicidad regional.
Según detalló el director del proyecto en la Universidad Católica, Christian Ledezma, la primera etapa de investigación demandará entre seis y ocho meses de trabajo técnico. Durante este período, equipos multidisciplinarios analizarán variables ambientales, geotécnicas, comunitarias y de impacto socioeconómico antes de determinar si resulta viable avanzar hacia la licitación de los diseños ejecutivos.