Los museos en China están explotando cada vez más el poder de la propiedad intelectual que poseen a través de las mercancías: arte, estatuillas, símbolos, réplicas de joyas y varios productos impresos con diseños o imágenes de objetos antiguos están encontrando compradores en el mercado de souvenirs.
Zhao Xinhao, de 31 años, es una de esos consumidores culturales. Como empleada estatal, Zhao pagó 199 yuanes (U$D 29) por un par de pendientes en forma de cuerdas de guzheng (cítara china). Estos aros la hacen sentir más china, expresó Zhao. Entre sus otros objetos favoritos, se encuentra un anotador con citas impresas del Emperador Yongzheng (1722-35) de la Dinastía Qing (1644-1911), muñecas de princesas chinas y cintas adhesivas con imágenes del Palacio del Museo de Beijing.
Tener souvenirs con elementos culturales chinos se ha vuelto una moda y cada vez más museos eligen esta opción, utilizando sus colecciones para crear productos que puedan satisfacer la demanda del mercado. “Dichos productos transmiten un sentido de diseño delicado”, sostuvo Zhao. “Son accesibles y su calidad es bastante buena. Los productos nuevos se lanzan todos los meses. No puedo parar de comprarlos”.
Li Yuanyuan, una empresaria de 31 años en la industria de la cultura en Beijing, sostuvo que su colección personal ahora incluye la variedad completa de piezas coleccionables relacionadas al Palacio del Museo. Gasta más de 10.000 yuanes en promedio al año en esos artículos. Sus favoritos incluyen carteras de edición limitada y collares con diseños complejos que usa para ir a eventos en el extranjero, así la gente “puede distinguir de dónde vengo a primera vista”.
Por su parte, Guo Ying, una estudiante universitaria de 21 años de Xianyang, provincia de Shaanxi, afirmó que aunque compra montones de productos de animación y muñecas o almohadones relacionados con juegos, lo que le da verdadera felicidad son los pequeños objetos adorables que compró en varios museos.
El Palacio del Museo, también conocido como La Ciudad Prohibida, tiene 1,86 millones de artículos culturales. Dado su condición de palacio imperial de China de 1420 a 1911, el museo es popular entre los turistas, artistas, arquitectos, investigadores e historiadores.
En los últimos años, el museo ha comenzado a aprovechar el potencial de los ingresos de los souvenirs. Su set de edición limitada de estuches de lápices de labio tiene imágenes de mariposas, ciervos y flores en miniatura.
Muestran la estética real tradicional de China. Poco tiempo después de comenzar su venta online en diciembre ya se habían agotado. Las ventas de los productos culturales y creativos del museo crecieron de 600 millones de yuanes en 2013 a mil millones de yuanes en 2016. Se proyecta que los ingresos por mercancías para 2018 alcanzaron aproximadamente 1,5 mil millones de yuanes.
Liu Dongming, experto en marketing de la división de marketing inteligente de Tencent, afirmó que el renombre del museo, junto con sus muchos visitantes, ha sentado una base sólida para que el negocio de las mercancías crezca rápidamente.
Además, los productos del nuevo lanzamiento son muy creativos y tienen un valor de uso, señaló.
En mayo de 2016, el gobierno publicó un documento motivando a las instituciones relacionadas con la cultura y las reliquias, como museos, galerías, bibliotecas y salones de memoriales, para que desarrollen productos creativos y culturales, en un esfuerzo por integrar la cultura tradicional con la vida moderna y satisfacer la demanda de los consumidores de las mercancías culturales.
Para fines de 2017, aproximadamente 2.500 museos y otras instituciones culturales habían elaborado dichos productos, que incluyeron auriculares en forma de collares de cuentas reales, chalinas con diseños de pinturas famosas y emoticones divertidos, como un emperador chino sosteniendo una rosa y un abanico de papel grueso escrito con la frase “También te extraño”.
“Generalmente, la idea de un museo transmite un sentido de objetos históricos aburridos o pesados cubiertos de polvo”, sostuvo Ji Gang, socio de la consultora Roland Berger. “Pero al utilizar diseños modernos y tecnología, el poder de dichos objetos para avivar el orgullo cultural puede ser aprovechado. Las mercancías, a su vez, sumaron significado a esos objetos”.
Réplicas de joyas y productos impresos con imágenes de objetos antiguos están encontrando compradores en el mercado de souvenirs.
Los museos utilizan sus colecciones para crear productos que puedan satisfacer la demanda del mercado.
