El huevo es uno de los alimentos indispensables para una dieta nutritiva y saludable. Nunca deben faltar en nuestra heladera. Algunos los usan solo para cocinar, otros aprovechan y los comen en todas sus formas: revueltos, fritos o en omelette.
Más allá de que sea un alimento con el que tenemos un contacto diario, la duda siempre existió: ¿De dónde vienen los colores de los huevos?
El color de la cáscara de los huevos se relaciona con la raza de la gallina. Las gallinas blancas ponen huevos blancos, y las gallinas que son de color café ponen huevos de ese color. Es decir simplemente con el color de la cáscara se puede saber cómo es la gallina que puso esos huevos.
El color de los huevos también trae consigo muchos mitos. Uno de los más clásicos es que dicen que los huevos de color tienen la cáscara mucho más dura y resistente. Esto es falso. La fortaleza de la cáscara tiene que ver con la edad de la gallina que lo puso; mientras más joven, será más resistente.
También se dice que los huevos de color son más sanos y nutritivos que los blancos. O al revés. Esto también es incorrecto, no hay relación entre la calidad del huevo y el color de la cáscara.
