Un profesor ha implementado un sistema único para informar a sus alumnos de sus calificaciones: ¡lo hace con música! Cada estudiante debe decir su nombre en voz alta frente a toda la clase, y en ese momento, el profesor reproduce una canción por los altavoces. Si suena una canción alegre, ¡significa que el alumno ha aprobado! Pero, si se escucha una melodía triste, el mensaje es claro: ha reprobado.
Mira el video de esta divertida dinámica que ha generado reacciones mixtas, pero los estudiantes la disfrutan (¡hasta los que no pasan!).


