El 2 de junio de 2007, una joven de 18 años llamada Kelsey Smith salió de su casa en Estados Unidos, con una misión simple: comprar un regalo de aniversario para su novio. Terminó siendo víctima de un femicidio que cambió las leyes.
Video: las últimas imagenes de una mujer antes de ser abusada y víctima de un femicidio
El femicidio de la mujer obligó a cambiar las leyes sobre el rastreo a través de teléfonos celulares
Era el día en que celebraban 6 meses juntos, y Kelsey Smith entró al negocio a las 18:24, tal como quedó registrado en las cámaras de seguridad. Esa sería su última imagen con vida.
Nadie imaginaba que un extraño la había seleccionado como víctima al verla llegar sola al estacionamiento. Lo que siguió fue un secuestro brutal, una violación y un femicidio que conmocionó a Estados Unidos.
El femicidio de Kelsey Smith
A las 19:30, cuando no regresó a casa, su familia entró en pánico. Su padre, que era policía de Estados Unidos, comenzó a llamar a hospitales y comisarías en busca de accidentes.
Las cámaras de seguridad captaron a Edwin Hall, un hombre de 26 años, que había entrado en la tienda minutos después que la víctima. La siguió por los pasillos durante 14 minutos, fingiendo interés en productos cercanos. Al salir, la esperó en el estacionamiento.
Cuando Kelsey Smith se acercó a su auto, el femicida la abordó por detrás, le tapó la boca con una mano enguantada y la obligó a entrar al vehículo.
La víctima del femicidio que cambió la Ley en Estados Unidos.
El teléfono de Kelsey Smith seguía encendido, emitiendo una señal, pero la compañía se negó a proporcionar su ubicación GPS, citando regulaciones de privacidad. Durante 4 agonizantes días, la familia suplicó. El 6 de junio, tras una orden judicial, se reveló la ubicación: un área boscosa. Un equipo de búsqueda encontró el cuerpo en una zanja. Había sido abusada sexualmente y estrangulada con su propio cinturón.
Esa misma tarde, Edwin Hall fue detenido en su departamento. Su auto tenía huellas dactilares de la víctima del femicidio en el volante y el cinturón de seguridad. Pruebas de ADN confirmaron su semen en la ropa interior. El 1 de agosto de 2007, fue condenado a prisión perpetua.
En 2009, el Congreso de Kansas aprobó la "Ley Kelsey Smith", obligando a las compañías telefónicas a entregar datos de ubicación en emergencias de vida o muerte. En febrero de 2021, se federalizó como parte de la Ley Nacional de Protección Infantil, extendiéndose a todo Estados Unidos tras el femicidio.





