Un bodegón que elevó la hamburguesa a categoría de arte se convierte en el sitio perfecto para una cena sin apuro o una salida nocturna que empieza con hambre y termina con aplausos. Sus precios accesibles permiten probar creaciones únicas sin culpa y compartir papas o repetir sin drama. En este lugar gastronómico la hamburguesa no es comida rápida: es la estrella absoluta, jugosa, alta y con personalidad propia.
En avenida Bartolomé Mitre 700, pleno centro de Avellaneda, el bodegón Pertutti se planta como refugio para quienes buscan sabor y creatividad a pasos del shopping. El salón es amplio y moderno, con mesas de madera oscura, paredes con neón suave y una plancha abierta que brilla bajo luces cálidas. La decoración mezcla lo industrial con toques de bar neoyorquino, creando un ambiente relajado donde el olor a carne sellada lo invade todo.
El bodegón ideal para comer hamburguesas
En una zona donde las hamburguesas gourmet suelen costar un ojo de la cara, Pertutti responde con tres variedades propias que justifican cada peso. Cada burger viene en pan brioche casero, con papas fritas crujientes y alcanza fácilmente para calmar el hambre más feroz.
La promoción estrella lleva nombre de casa: Pertutti Burger a $17.500, con cheddar derretido, panceta ahumada, tomate, huevo a la plancha, cebollas caramelizadas y salsa barbacoa que chorrea. La Cheeseburger clásica pero perfecta sale $16.500: cheddar abundante, lechuga, tomate, cebolla, pepino y aderezo secreto de la casa. Y para quienes prefieren pollo, la Crispy Chicken Burger a un precio de $16.500 ofrece pechuga crocante, queso, tomate, lechuga y aderezo Caesar que combina de maravilla.
La carta se completa con opciones para todos: wraps rellenos, milanesas napolitanas, fingers de pollo con salsas, ensaladas frescas y postres caseros. Los grupos encuentran combos para compartir y mesas grandes, convirtiendo a Pertutti en el lugar ideal para cumpleaños, después del cine o noches de fútbol sin exceder el presupuesto.
Pertutti se consolida como un clásico imperdible de Avellaneda, donde las hamburguesas con personalidad, los sabores potentes y los precios justos se juntan para crear noches memorables. Para quienes buscan burgers diferentes y abundantes en un ambiente joven y sin vaciar el bolsillo, este bodegón es una parada obligada que siempre deja ganas de volver.






