Las 3 posturas de yoga que benefician a la espalda
Practicar yoga es una actividad que podemos hacer a cualquier edad. Dependiendo de nuestra condición física, será la cantidad de días que desarrollaremos esta técnica y la resistencia que le pondremos a cada ejercicio.
En el caso de las posturas para aliviar el dolor de espalda y fortalecer la columna, especialistas recomiendan realizarlas de dos a tres veces a la semana. De esta forma se garantizará el desarrollo muscular en esta región del cuerpo y así se podrán combatir distintos malestares, reduciendo la tensión y la presión sobre la columna.
Los expertos de Mundo Deportivo sugieren realizar las siguientes tres posturas de yoga:
La postura del bastón o Dandasana
- Sentarse en el suelo y estirar las piernas.
- Las piernas deben permanecer paralelas, tocándose, mientras la espalda se mantiene recta.
- Colocar cada uno de los brazos en los laterales de la cadera.
- Las manos tienen que apoyarse en el suelo.
- Separar los dedos de los pies para notar cómo se estira toda la espalda, especialmente la zona lumbar y el nervio ciático.
Postura de yoga Uttanasana o la pinza de pie
- Ponerse de pie con los brazos situados a los lados, tomar aire y llevarlos hacia arriba.
- Luego, doblar la espalda hacia adelante, mientras se va soltando el aire y se flexionan las rodillas levemente. Los brazos deben quedar colgando.
- Si no hay dolor y se tiene flexibilidad, se debe tocar el suelo para estirar aún más la espalda.
- Hay que intentar colocar la cabeza frente a las piernas, tocándolas, y sujetando las piernas con los brazos, para facilitar la aproximación.
- Después de unos segundos en esa postura, levantarse lentamente.
La posición de Apanasana en yoga
- Acostarse sobre una esterilla boca arriba, con la espalda bien apoyada y las piernas rectas.
- Desde esa postura, tomar aire para soltarlo conforme se van doblando las rodillas, mientras se llevan al pecho.
- En esta postura, poner una mano en cada una de las rodillas y hacer una ligera presión para juntarlas más con el pecho.
- Si se puede, doblar lentamente la cabeza, el cuello y la zona alta de la espalda para que quede entre las rodillas y estirar así toda la espalda.




