Chantal 'Tati' Leclercq es una de las personas más complicadas judicialmente por la muerte del anestesista mendocino Alejandro Zalazar. Se dice que la joven fue la primera en llegar al edificio del médico, y que manipuló su celular.
"Yo no sé nada, te juro": la frase que complica a Chantal Tati Leclercq en la muerte del anestesista mendocino
Las declaraciones de la hermana de Alejandro Zalazar complican la situación judicial de Chantal 'Tati' Leclercq
Además, la joven médica residente está en la mira por la sustracción de fármacos en el Hospital Rivadavia. Su colegas, Hernán Boveri y Delfina 'Fini' Lanusse fueron procesados por la administración fraudulenta de medicamentos en el Hospital Italiano.
¿Qué ocurrirá con Chantal 'Tati' Leclercq en los próximos días?
Chantal ahora está acusada de la sustracción de fármacos en el ámbito hospitalario, y en los próximos días será llamada a indagatoria. La imputación (requerida por el fiscal Lucio Herrera y que por el momento tramita en el Juzgado N° 47, a cargo de Javier Sánchez Sarmiento) se apoya en que Leclerq habría reconocido ante terceros, en el ámbito de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA), la sustracción de fármacos que solo pueden ser usados en el ámbito hospitalario desde el inicio de su residencia en el Rivadavia en 2024.
Ahora los investigadores analizan si los envases hallados en el departamento de Zalazar podrían corresponder a ese circuito. Sin embargo, otra línea de la investigación busca averiguar si los fármacos fueron obtenidos por el propio anestesista.
La reconstrucción de los hechos
No hay que dejar pasar el dato de que Leclercq fue la última persona que habló con el médico mendocino la noche del 19 de febrero, y además fue la primera en llegar al edificio del anestesista el día que lo hallaron muerto en su departamento.
El 20 de febrero, 'Tati' quedó registrada por las cámaras dentro del edificio en los minutos previos a la intervención del SAME y la Policía. Ingresó al departamento junto a familiares, intentó reanimarlo y, según declararon testigos, manipuló su teléfono celular.
Según Julieta Zalazar, la hermana del médico mendocino, al ingresar a la vivienda del joven, Chantal no paraba de gritar. "Decía: ‘No, no, no, Ale, Ale’. No paraba de decir eso", declaró Julieta.
“Me ponía nerviosa porque ella estaba en shock. Gritaba, lo abrazaba, se tiraba encima del pecho de mi hermano, trataba de hacerle reanimación, pero muy interrumpidamente”, agregó la hermana del médico.
"Se sentó en la cama y agarró el celular de mi hermano. Me dio la sensación de que lo había desbloqueado y que deslizaba la pantalla. Yo no le dije nada, pero me pareció raro. En esa situación yo no tenía cabeza para hacer eso", continuó declarando Julieta.
"Yo la miré, no recuerdo si le dije algo, o con solo mirarla sintió que le estaba preguntando, pero me respondió: 'Yo no sé nada, te juro que no sé nada'", finalizó la hermana del anestesista mendocino.






