Los vitrales del Pasaje San Martín son quizás la obra artística más emblemática del centro mendocino. Por esto y en vistas de que la galería está próxima a su centenario -lo que ocurrirá en el 2026- el Ministerio de Cultura y Turismo, el Municipio de Capital y el mismo consorcio han encarado la reconstrucción de esta joya patrimonial de Mendoza.
Vitrales del Pasaje San Martín: comenzó la restauración de esta joya patrimonial de Mendoza
La tarea ya comenzó y está en manos del rosarino Esteban Grimi, especialista en arte vitral.
La labor que debe realizar el artista es muy delicada y minuciosa, por lo que llevará tiempo, Por este motivo, aún no han fecha de finalización de la obra.
Cómo será la tarea en los vitrales del Pasaje San Martín
Grimi explicó que si bien los vitrales del Pasaje San Martín están enteros, se encontró con varias piezas con múltiples fracturas que fueron pegadas con epoxi. Estas fueron reconstruidas en su totalidad, sin pérdida del original.
Solo en un caso fue necesario replicar una pieza tratando de fabricarla lo más aproximada al original posible, incluso con un vidrio muy parecido, contó al Ministerio de Cultura.
►TE PUEDE INTERESAR: Blanca Sgró de Abal, la verdadera autora de los murales que decoran la cúpula del Pasaje San Martín
Durante toda la charla, Grimi subrayó que las técnicas de conservación de vitrales no son las mismas de las que se utilizan para la fabricación de un vitral nuevo.
“La diferencia entre un vitralista y un conservador es que el primero posee todas las técnicas para construir un vitral, mientras que el restaurador tiene que velar por mantener el original al máximo posible. Por ejemplo, en piezas que están fracturadas, no se pueden tirar y colocar nuevas porque las mismas tienen un valor histórico y artístico único, especialmente aquellas pintadas a mano. Un conservador de vitrales tiene que tener formación en historia del arte, conocimientos de química, física, estética, entre otros”, recalcó.
La importancia de la documentación
Grimi también hizo referencia a la importancia de la documentación de los procesos para la restauración de este tipo de obra.
“Si hay un material que se agrega nuevo, eso tiene que estar bien documentado. Los pasos para encarar cualquier obra es hacer un estudio previo y, antes de intervenir, también hay que documentar fotográficamente el estado actual de la pieza. Todo esto es necesario para, después, tomar las decisiones de cuál será el camino a seguir. Siempre se trabaja bajo una norma ética de no modificar el original, sino al contrario, mantenerlo el máximo posible con una mínima intervención y con métodos reversibles”, finalizó Grimi.




