Este viernes se inaugura la primera parte de la nueva estación Terminal de Mendoza, que está en obras desde hace 18 meses. Se trata del ala norte, donde se ubica el ingreso principal, que desde ahora tendrá la modernidad y los servicios similares a los de un aeropuerto.
Si bien los plazos para cada sector eran de un año de trabajo, la crisis económica desatada desde agosto del 2018 complicó las inversiones. De todas maneras no corre ningún riesgo la continuidad de la obra, que ahora se enfocará en el ala este.
"La terminal que recibimos era famosa dentro y fuera del país por la inseguridad, tanto dentro como en las inmediaciones, pero ahora, además de mejorar las características estéticas, hemos aumentado la seguridad. Se ha hecho un cerco perimetral, con salidas para vehículos y peatones, vigiladas", explico Fernando Boulin, de la Sociedad Estación Terminal Mendoza.
El directivo informó que ahora habrá una zona de pre embarque separada, y una sala de embarque donde sólo accederán los pasajeros con el pasaje en la mano.
También se dispondrán scanners para equipajes y arcos detectores, no sólo de metales, si no también de materiales orgánico e inorgánicos peligrosos.
Por último, Boulin expresó: "La terminal ahora será más eficiente y está convertida en una terminal amigable y confortable, no sólo para los viajeros, si no también para uso de los ciudadanos comunes, ya que podrán pagar impuestos, hacer trámites o tomar un café".
