Cada vez más mujeres eligen alquilar un vestido de fiesta en lugar de comprarlo. Este fenómeno llegó hace menos de un año a Mendoza y es furor, ya que se gasta menos y no se repite vestuario en los eventos. Los precios oscilan entre los $500 y $3000.
Si bien en los hombres ya era habitual rentar trajes, no así para las mujeres que recientemente comenzaron a sumarse.
"Surgió desde la experiencia personal, y como la situación está dificíl para comprar un vestido para cada evento se nos ocurrió esta idea que habíamos estado viendo en Buenos Aires y Barcelona. Nos pareció una facilidad" "Surgió desde la experiencia personal, y como la situación está dificíl para comprar un vestido para cada evento se nos ocurrió esta idea que habíamos estado viendo en Buenos Aires y Barcelona. Nos pareció una facilidad"
Natalia Montiel, dueña de Locker.
El sistema
Dos son los locales que trajeron esta tendencia a la provincia: Locker y Rhent. En ambos casos se da el vestido por 4 días y se devuelve sin lavar.
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Sofía De Pellegrin, dueña de Rhent, mostrando los vestidos. (Foto: Fernando Martinez)
La limpieza de las prendas queda a cargo de las dueñas del local, que las llevan a la tintorería para dejarlas en condiciones y mantener una correcta higiene.
Al alquilar un vestido, se deja de garantía un monto, que dependiendo del lugar, va entre los $1000 y $2000. Si el vestido vuelve en condiciones, se les reintegra el dinero.
Si bien se pueden hacer arreglos, los mismos deben ser reversibles para que la prenda quede intacta. Es decir, que sólo está permitido hacer un ruedo o la modificación del largo de las tiras, no se los puede achicar.
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Laura Ferrer, le muestra los vestidos a Alejandrina Itoiz. (Foto: Maximiliano Ríos)
Hay variedad de talles y de modelos para cada edad.
"Si bien la mayoría de los vestidos son de afuera, la idea es también darle lugar a los diseñadores locales. Además, tenemos modelos acordes para cada edad, tanto para las chicas como para las señoras" "Si bien la mayoría de los vestidos son de afuera, la idea es también darle lugar a los diseñadores locales. Además, tenemos modelos acordes para cada edad, tanto para las chicas como para las señoras"
Sofía De Pellegrin, dueña de Rhent.
"Tenemos talles desde el XXS hasta el XXL. En eso también hicimos énfasis para que haya una posibilidad para todas, porque no está bueno que vayan y no tengan talle" "Tenemos talles desde el XXS hasta el XXL. En eso también hicimos énfasis para que haya una posibilidad para todas, porque no está bueno que vayan y no tengan talle"
Natalia Montiel, dueña de Locker.
Precios
En Locker, los alquileres oscilan entre los $500 y los $3.000, dependiendo del vestido. Indicaron que los más caros son los bordados.
Mientras que, en Rhent el alquiler cuesta entre $800 y $1200 los vestidos cortos, y entre $1500 y $2300 los largos.
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Sofía De Pellegrin, dueña de Rhent, mostrando los vestidos. (Foto: Fernando Martinez)
El pago puede ser en efectivo, crédito o débito; y en ambos casos destacaron que tienen variedad de marcas y modelos, por ende variedad de precios.
"Además de tener mucha variedad es tener calidad, porque la verdad que ir y ver un vestido que no es de buena calidad o por ahí que con una postura se le hacen pelotitas a la tela se complica. La idea era invertir en calidad y que por ahí no están al alcance de todas por su alto costo" "Además de tener mucha variedad es tener calidad, porque la verdad que ir y ver un vestido que no es de buena calidad o por ahí que con una postura se le hacen pelotitas a la tela se complica. La idea era invertir en calidad y que por ahí no están al alcance de todas por su alto costo"
Natalia Montiel, dueña de Locker.
Target
Si bien las impulsoras de esta tendencia apuntaban a jóvenes de entre 20 y 30 años, lo cierto que es que las mujeres más grandes se apegaron a esta moda de alquilar vestidos.
"Si bien la mayoría de las que van tienen hasta 35 años, también van muchas mujeres grandes. Sobretodo van chicas de 18 con las madres, y son las madres las que se copan con alquilar. Les gusta no tener que gastar, desentenderse del tema, lo usan, lo devuelven y chau" "Si bien la mayoría de las que van tienen hasta 35 años, también van muchas mujeres grandes. Sobretodo van chicas de 18 con las madres, y son las madres las que se copan con alquilar. Les gusta no tener que gastar, desentenderse del tema, lo usan, lo devuelven y chau"
Sofía De Pellegrin, dueña de Rhent.
Balance
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Sofía De Pellegrin, dueña de Rhent, mostrando los vestidos. (Foto: Fernando Martinez)
Los meses más fuertes fueron octubre, noviembre y diciembre. Los eventos que más clientas movilizaron fueron los casamientos, y en segundo lugar fiestas de egresados y fiestas de fin de año.
"Las mendocinas son más cerradas pero cuando abrimos el showroom conocieron de qué se trata y les gusta. Una vez que van y ven los vestidos, se quedan más tranquilas. Muchas chicas nos han dicho que ya no se quieren ni comprar vestidos porque les re copa el tema de alquilar. Es un buen balance" "Las mendocinas son más cerradas pero cuando abrimos el showroom conocieron de qué se trata y les gusta. Una vez que van y ven los vestidos, se quedan más tranquilas. Muchas chicas nos han dicho que ya no se quieren ni comprar vestidos porque les re copa el tema de alquilar. Es un buen balance"
Sofía De Pellegrin, dueña de Rhent.