El regulador dijo que las pruebas en Brasil seguirán pese a la muerte del voluntario. No entregó mayores detalles, citando confidencialidad médica de los involucrados en los ensayos.
Por separado, la Universidad Federal de Sao Paulo -que ayuda a coordinar los ensayos de fase 3 en Brasil- afirmó que el voluntario era brasileño. Oxford, en tanto, también confirmó que los ensayos continuarán.
El gobierno de Brasil ya tiene planes de comprar la vacuna del Reino Unido y producirla en su centro de investigación biomédica FioCruz en Río de Janeiro, mientras que el Instituto Butantan, un centro de investigación del estado de Sao Paulo, está probando una vacuna de la china Sinovac.
Brasil tiene la segunda mayor cifra de muertes por coronavirus, con más de 154.000 decesos, sólo por detrás de Estados Unidos. Los casos en el país sudamericano suman más de 5,2 millones, el tercer peor brote después de Estados Unidos e India.
En Argentina se producirán, inicialmente, 150 millones de dosis de la sustancia activa para fabricar la vacuna contra el coronavirus.
La fabricación de la vacuna de Oxford en Argentina en su primera etapa será “a riesgo”, debido a que aún no se confirman los buenos resultados en la última fase de experimentación. Aquí se llevará adelante a través de un acuerdo del laboratorio AstraZeneca con la biotecnológica argentina mAbxience, que forma parte del grupo Insud.