La relación entre la microbiota intestinal y la salud sigue revelando nuevos hallazgos. Ahora, una investigación desarrollada por la Universidad de Almería y la Universidad de Granada, en colaboración con el Leiden University Medical Center, identificó una bacteria del intestino asociada con mayor fuerza muscular y mejor condición física.
Según informa EFE el estudio, publicado en la revista Gut, abre la puerta al desarrollo de compuestos basados en bacterias que podrían ayudar a preservar la masa muscular durante el envejecimiento.
Según los investigadores, este hallazgo refuerza la evidencia sobre el llamado eje intestino-músculo, una conexión biológica que explica cómo las bacterias intestinales pueden influir en funciones del cuerpo más allá de la digestión.
La bacteria del intestino que podría mejorar la salud muscular
Los científicos identificaron que una bacteria del género Roseburia, en particular Roseburia inulinivorans, está relacionada con mejores indicadores físicos. Además, otras bacterias del mismo género, como R. intestinalis, se vincularon con la fuerza en piernas y tren superior.
En el estudio, los adultos mayores que presentaban esta bacteria Roseburia en su microbiota mostraron hasta un 29 % más de fuerza muscular en las manos. En personas jóvenes, su presencia también se asoció con mayor fuerza y mejor capacidad cardiorrespiratoria.
Un dato relevante es que estas bacterias son menos frecuentes en personas mayores, lo que podría estar relacionado con la pérdida de masa muscular asociada al envejecimiento.
Cómo se estudió la relación entre bacterias e intestino
La investigación analizó a más de 120 personas, entre adultos jóvenes y mayores, evaluando su microbiota intestinal a través de muestras biológicas y su rendimiento físico mediante pruebas de fuerza y resistencia.
Para profundizar en los resultados, los científicos también realizaron experimentos en laboratorio con ratones, a los que administraron estas bacterias durante ocho semanas.
Los resultados fueron significativos: los animales tratados mostraron un aumento del 30 % en la fuerza, además de cambios en la estructura muscular, como fibras más grandes y mayor proporción de fibras de contracción rápida.
Estos cambios se asociaron a modificaciones en procesos metabólicos clave vinculados a la energía muscular.
Qué implicaciones tiene este descubrimiento para la salud
Los investigadores destacan que este hallazgo podría tener impacto en el desarrollo de nuevas estrategias para mejorar la salud, especialmente en el envejecimiento.
Sin embargo, también advierten que existen limitaciones. Por ejemplo, las bacterias utilizadas en los experimentos no lograron colonizar de forma permanente el intestino en modelos animales, y aún no se conocen completamente los mecanismos biológicos involucrados.
Por eso, subrayan la necesidad de más investigaciones a largo plazo para confirmar si estas bacterias son la causa directa de la mejora muscular o una consecuencia de otros factores.
El creciente interés por la microbiota intestinal está cambiando la forma en que se entiende la salud humana. Este tipo de investigaciones sugiere que el intestino podría desempeñar un papel mucho más amplio, incluso en funciones como la fuerza y el rendimiento físico.






