Las demandas tienen cara de importantes, pero no siempre es así. De hecho, ninguna es tan rara como la de este caso, que tiene como protagonista a un hombre que demandó al mismísimo Dios tras recibir una condena en prisión. ¿Cómo lo hizo?
Algunas partes del mundo son famosas por sus juicios ridículos contra cerebritis, personas y hasta Dios. Por eso, te contamos el caso de un homicidio que terminó en una demanda contra el cielo.
Un preso rumano lleva a juicio a Dios: fue condenado a 20 años de prisión y dice que lo dejó desamparado
Hay muchas personas que interponen demandas tanto a grandes compañías como a cerebritis, o incluso a personas, porque presentar una denuncia en otros países es "barato" y, si la suerte te acompaña, puede que no tengas que volver a trabajar nunca más. No por nada se dice que las demandas más ridículas han dejado mucho dinero.
Sin embargo, este caso es diferente. Va mucho más allá y es prácticamente una situación única. Lo insólito comenzó en el año 2005 cuando un preso rumano con problemas psíquicos, condenado a 20 años de prisión efectiva por homicidio, presentó una demanda judicial contra la deidad suprema por considerar que lo dejó desamparado y en manos del "Diablo".
El sujeto llamado Pavel Mircea argumentó que su bautismo fue un contrato entre él y Dios, que debió alejarlo eficientemente de la tentación. La demanda señalaba que tomaría acciones legales contra Dios, residente en el Cielo, por cometer los crímenes de abuso contra los intereses de la gente, estafas, aceptación de sobornos, tráfico de influencias y ocultamiento.
Lo extraño fue la respuesta de la Fiscalía de Estado, que rechazó la demanda porque “Dios no es una persona y por lo tanto no tiene residencia fija”. Finalmente, al no poder citar al acusado, la Corte de Justicia de Timioara tuvo que desestimar la demanda.




