Ubicado a 90 millas al suroeste de Syracuse, Watkins Glen en el corazón de la ciudad emerge como un destino imperdible que combina vistas espectaculares, viñedos de renombre y senderos naturales que parecen sacados de un cuento de hadas, consolidándose como uno de los pueblos lacustres más encantadores de Estados Unidos, Nueva York.
Un paraíso entre viñedos y cascadas en el corazón de Nueva York
Descubre el increíble paraíso en Nueva York donde pasarás los mejores momentos probando el mejor vino de todo Estados Unidos
Un oasis natural para cada temporada
Watkins Glen State Park en Nueva York se erige como el corazón natural de la región, ofreciendo experiencias únicas a lo largo del año. El Glen Creek Gorge Trail, un sendero de 2.2 millas ida y vuelta, se destaca por sus 19 cascadas y formaciones rocosas esculpidas por el agua, complementadas por escaleras de piedra y puentes arqueados que parecen extraídos de una película fantástica.
Para los aventureros invernales en Nueva York, el cercano Catharine Valley Trail permite practicar raquetas de nieve y esquí de fondo cuando el parque principal está cerrado. El complejo también cuenta con un camping que ofrece cerca de 300 opciones de alojamiento entre cabañas, lodges y sitios para tiendas, además de instalaciones modernas como piscina olímpica y áreas recreativas.
La ruta del vino de Seneca Lake
Esta región de Nueva York brilla especialmente por su tradición vitivinícola, con el Seneca Lake Wine Trail presumiendo casi 30 bodegas y aproximadamente 600 variedades de vino. El clima único de la zona crea condiciones perfectas para la vinicultura, convirtiendo cada visita en una experiencia enológica memorable.
Glenora Wine Cellars, pionera desde 1977, sobresale por sus degustaciones diarias y tours de bodega. Su innovadora propuesta incluye catas maridadas con macarons y refrescantes granizados de vino frutal, complementadas por un inn de 30 habitaciones para aquellos que deseen prolongar su estancia.
Por su parte, Lakewood Vineyards, con tres generaciones de experiencia, ofrece una experiencia completa que fusiona catas de vinos, visitas a la bodega y caminatas guiadas por los viñedos, permitiendo a los visitantes comprender la conexión entre el terroir y el producto final.





