En Brasil

Un dentista secuestró a una mujer durante 4 meses y le hizo 10 tatuajes

El hombre fue detenido en los últimos días tras el secuestro que duró varios meses bajo extrema violencia

En un caso que ha conmocionado a Brasil por su extrema violencia machista, un dentista de 40 años fue detenido el martes pasado en Santa Catarina. El hombre, identificado como Alisson Malinowski, es acusado de secuestrar a su pareja de 39 años durante aproximadamente 4 meses. Además de agredirla físicamente, la obligó a tatuarse su nombre en 10 partes diferentes del cuerpo, incluyendo el cuello.

La víctima relató que era impedida de salir de la casa, donde vivía con el dentista. El agresor le había sacado su teléfono celular, le prohibió cualquier contacto con familiares y la sometió a un control total.

Según la investigación, la mujer presentaba múltiples lesiones en todo el cuerpo. Las autoridades destacaron la crueldad de obligarla a tatuarse el nombre del agresor, incluso haciéndole 8 tatuajes en un solo día, bajo la excusa de que eran “regalos de matrimonio”.

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El dentista secuestrador

La mujer logró huir en los primeros días de abril, aprovechando un momento en que el dentista tomó medicamentos para dormir. Viajó hasta Río Grande do Sul, se refugió con su familia y denunció los hechos.

Su testimonio detallado permitió a las autoridades obtener órdenes de prisión preventiva y allanamientos tanto en la vivienda como en el consultorio odontológico del sospechoso. Durante los procedimientos, se recolectaron evidencias que corroboran las agresiones y el secuestro prolongado.

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Uno de los tatuajes que le hicieron a la víctima del secuestro.

Uno de los tatuajes que le hicieron a la víctima del secuestro.

El caso expuso un patrón de violencia de género extrema que incluyó agresiones físicas constantes, violencia psicológica y amenazas. La víctima, según informes policiales, vivía aislada y bajo miedo permanente. Los tatuajes forzados, distribuido en brazos, manos, cuello y otras zonas visibles, representaron no solo un acto de posesión sino una forma de humillación y control permanente.

El dentista, que mantenía su actividad profesional, fue capturado sin oponer resistencia y optó por el silencio durante el interrogatorio. Mientras la investigación avanza, la víctima del secuestro recibe asistencia psicológica y protección.

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